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domingo, 22 de mayo de 2016

CLAUSURA-INAUGURACIÓN

Clausura-Inauguración. Dos palabras opuestas pero que en la tarde de anteayer, 20 de mayo, se nombraban a la vez en el Museo Casa Ibáñez, siendo reflejo de la dinámica activa de la Fundación.
 Por un lado, se clausuró el V Curso de Realismo y Figuración, impartido por Antonio López y Andrés García Ibáñez, quienes tras entregar los diplomas a los alumnos seleccionaron una obra de entre todos los trabajos realizados por los 36 artistas participantes, procedentes de lugares tan remotos como Mongolia, Colombia, o Argentina. Un cuadro que, como otras veces, pasará a formar parte de la colección del museo. 



  Por otro, se inauguró la exposición Caminos que se cruzan al Sur. Joven Realismo Español; muestra que ya estuvo en el Museo de Arte de Almería y que hasta el 31 de julio colgará en la sala de exposiciones temporales del Museo Casa Ibáñez en Olula del Río (Almería). Esta colectiva está configurada por artistas que participaron en los talleres realizados en 2012 y 2013 -I y II curso con Antonio López y Andrés García Ibáñez, y el que impartió Golucho-. Y por aquello de lo de "joven", ninguno supera los cuarenta.


Exposición CAMINOS QUE SE CRUZAN AL SUR. JOVEN REALISMO ESPAÑOL
Museo Casa Ibáñez, Olula del Río. Fotografía: Lucía Rodríguez


Exposición CAMINOS QUE SE CRUZAN AL SUR. JOVEN REALISMO ESPAÑOL
Museo Casa Ibáñez, Olula del Río. Fotografía: Lucía Rodríguez

Exposición CAMINOS QUE SE CRUZAN AL SUR. JOVEN REALISMO ESPAÑOL
Museo Casa Ibáñez, Olula del Río. Fotografía: Lucía Rodríguez

Cuadros de Eduardo Millán en la exposición de jóvenes realistas del Museo Casa Ibáñez.
Fotografía: Lucía Rodríguez

Obra de Paco Lafarga en la exposición de jóvenes realistas del Museo Casa Ibáñez.
Fotografía: Lucía Rodríguez

 En la web del museo podéis conocer a todos los integrantes de la exposición y sus obras:
http://museocasaibanez.org/exposiciones/caminos-que-se-cruzan-al-sur-joven-realismo-espanol-nueva-exposicion-en-el-museo-ibanez/

 Los que seguís este blog sabéis que he asistido a todos los cursos anteriores; sin embargo, este año, por estar involucrada en otros proyectos, decidí no solicitarlo. Pero lo que sí he hecho ha sido viajar hasta allí para saludar a tantos amigos que repetían experiencia. Un reencuentro corto pero emotivo e intenso, que es algo que debemos agradecer a esa mágica conexión que nos brinda el arte.

 Aquí os dejo unas cuantas fotografías, aprovechando también este espacio para mostrar mi agradecimiento a Lola, Baltasar y Manolo, trabajadores del museo que ya se jubilan y que tanto se han preocupado estos años para que a los alumnos no nos faltara de nada. Un abrazo bien fuerte para los tres.

Andrés Ibáñez en el acto de clausura del V Curso de Realismo y Figuración. En la imagen,
homenaje de despedida a Lola, Manolo y Baltasar. Olula del Río (Almería) 2016.

V Curso de Realismo y Figuración Museo Casa Ibáñez, Olula del Río 2016
De izq a dch: Eduardo Alsausa, Jean Carlos Puerto y Jesús de la Rosa
Fotografía: Lucía Rodríguez

Eduardo Alsasua trabajando el bodegón en el V Curso de Realismo y Figuración Museo Casa Ibáñez
Fotografía: Lucía Rodríguez

Enrique Reche y Odu Carmona en el V Curso de Realismo y Figuración Museo Casa Ibáñez
Fotografía: Lucía Rodríguez

Odu Carmona y Paco Ruiz en el V Curso de Realismo y Figuración Museo Casa Ibáñez
Olula del Río 2016. Fotografía: Lucía Rodríguez

Autorretato de Antonio Ortiz en el V Curso de Figuración y Realismo Museo Casa Ibáñez
Fotografía: Lucía Rodríguez

Eva Ruiz en el V Curso de Realismo y Figuración Museo Casa Ibáñez
Fotografía: Lucía Rodríguez

Ignacio Martín en el V Curso de Realismo y Figuración Museo Casa Ibáñez
Fotografía: Lucía Rodríguez

Momento para el recuerdo de Eva Ruiz, Lynn Guo y Raquel Gómez
V Curso de Realismo y Figuración. Fotografía: Lucía Rodríguez

Uno de los momentos de tertulia en el curso con los maestros Antonio López y Andrés Ibáñez
Fotografía: Lucía Rodríguez

Lucía Rodríguez y  Eva Ruiz, Olula del Río 2016. Fotografía: Lynn Guo

Lucia Rodríguez Vicario, Olula del Río 2016
Fotografía: Alfonso Alonso

Andrés García Ibañéz, Baltasar, Lola, Lynn, Manolo y Peter. Olula del Río 2016

martes, 13 de octubre de 2015

BALTHUS. MEMORIAS



He de confesar que conocía poco de Balthus: tan solo algunos de sus cuadros de niñas preadolescentes, y que su esposa era japonesa. Esto último lo sabía porque una vez vi una fotografía en blanco y negro del pintor, ya casi anciano, acompañado de una guapa oriental en kimono, una imagen que se me quedó grabada por lo que tenía de exótica y encantadora. Balthus y su esposa, la condesa Setsuko, decía el pie de foto, aunque el nombre real de él era Baltusz.

"Era el nombre de uno de mis primos polacos, un Rzweski, que tenía la costumbre de pasearse en camello... Alguien más bien excéntrico... Cuando nací, mis padres esperaban una niña. No habían pensado en un nombre de chico. Así que me pusieron el nombre en memoria de mi primo. Mucho más tarde, cuando comenzaba a firmar mis cuadros con ese nombre, supe que existía un pintor belga homónimo. Por ello cambié la ortografía de Baltusz por Balthus."


Balthus y su esposa, la condesa Setsuko

 Ahora, después de leer Balthus. Memorias puedo decir que conozco al pintor, o al menos que me he empapado de su vida y su esencia. El libro, escrito de una forma sencilla, cercana y amena, te atrapa desde el principio, desde ese "Hay que aprender a atisbar la luz".
 Por eso de que no se trata de una biografía sino de unas memorias, el texto se configura con reflexiones, recuerdos, críticas, encuentros, anécdotas y emociones. Durante dos años Balthus dictó estas memorias a Alain Vircondelet "que, minuciosamente y con pasión, anotó durante sus numerosas visitas a la casa de Rossinière las palabras y observaciones del pintor, respetando con rigor este texto que pertenece, ya para la eternidad, a uno de los grandes maestros de la pintura del siglo XX."


AVISO AL LECTOR

"Estas Memorias son el fruto de un trabajo de dos años, durante los cuales Balthus se sinceró como pocas veces lo había hecho a lo largo de su vida. Unas conversaciones que le encantaban y le llenaban de gozo. Quería que se entendieran como lecciones de vida, las últimas enseñanzas de un pintor para quien, como diría Péguy, "solo la tradición era revolucionaria" y decididamente moderna."
Alain Vircondelet


 Terminar la lectura de sus memorias es terminar con la cabeza llena de lo que fue su vida de casi 100 años: nos hace saber de su infancia; de su ambiente familiar; de sus amistades (entre las que se cuentan Giacometti, Picasso, Camus, Malraux, Fellini, Philippe Noiret, Tony Curtis, Richard Gere, Bono y Sharon Stone); de su visión de la pintura y los grandes maestros; de su obsesión por su trabajo y la búsqueda de la belleza.


Balthus en su estudio en 1956.  Fotografía: Time Life Pictures


"El estudio es el lugar del trabajo. De la dura faena. El lugar del oficio. Es fundamental. Es allí donde me recojo, como en un lugar de iluminación. Me acuerdo del de Giacometti. Mágico, lleno de cosas, materiales, papeles y una sensación general de estar cerca de los secretos. Siento mucha admiración y respeto, mucho cariño también por Giacometti. Era un hermano, un amigo. Por eso tengo esta fotografía suya, no sé quién la hizo ni de dónde ha salido, pero así trabajo a la sombra de Alberto, bajo su mirada benévola, estimulante. Habría que decirles a los pintores actuales que todo se decide en el estudio. En la lentitud de su tiempo."


Alberto Giacometti.  Fotografía: Sabine Weiss

 Balthus vivió la pintura desde niño. Su padre era historiador de arte y su madre dio clases con Bonnard. Él, sin embargo, fue autodidacta, estudiando directamente a los maestros: Piero della Francesca, Masaccio, Poussin, Courbet, Delacroix, Cézanne...


 "Yo tenía confianza en mis queridos italianos, en la unidad rigurosa y espléndida de Poussin, en la escrupulosidad de Courbet. No se trataba de copiarlos sino, partiendo de ellos, llegar primero hasta ellos y luego seguir por el camino que habían abierto, avanzar."


 "Está muy extendida la creencia de que el artista debe partir de cero, el propio Ingres les decía a sus alumnos que saber demasiado estropeaba el dibujo. Yo diría más bien que hay que ser como los poetas del Renacimiento, que se consideraban herederos de una sabiduría antigua, de una tradición que se tornaba filiación, e inventaban nuevas formas partiendo de ellas. Esa intuición bien entendida ha dado grandes cosas. ¿Qué habría sido de mí sin mis peregrinaciones, cuando salía de mi cuartito de un ático que daba a la plaza Santa Croce de Florencia y, después de mi trabajo subalterno (un expediente más), iba a los Carmine para entrar en la capilla de Masaccio? ¿Qué habría sido de mí sin mis escapadas a Castiglione d'Olona para admirar a Masolino, a Arezzo para copiar a Piero della Francesca en San Francesco, a Borgo San Sepolcro para tratar de entender la sabia geometría de la Resurrección de mi querido Piero, o a Siena para pasar tardes enteras mirando a Simone Martini? ¿Y sin los largos ratos que pasé junto a Poussin, Corot, Courbet, Cézanne, con quienes hallaba el mismo ascetismo, el mismo dibujo vibrante que con mis queridos toscanos?"


 "La verdadera modernidad consiste en volver a inventar el pasado, en descubrir la originalidad a partir de ellos, de sus experiencias, de sus hallazgos. Nunca me he sentido tan libre como cuando era joven y copiaba a Poussin o a Piero della Francesca en el Louvre o en Arezzo. ¡Y cuánta modernidad encontraba en ellos!"

 Es éste un libro que nos da muchas muchísimas pistas para llegar a entender el arte y la belleza, la Verdad de la que hablan, nos hablan (Antonio López nos lo repite constantemente), los grandes maestros; un libro que para mí ya es un referente. 


 "Cada mañana miro el estado de la luz. Solo pinto con luz natural, nunca con luz eléctrica, solo con la que cambia con los movimientos del cielo, ondula, da visos y organiza el cuadro."

 Es curioso, acabo de nombrar a Antonio López y me he dado cuenta de las muchas cosas que comparte con Balthus, entre ellas la idea de que un cuadro no se termina nunca, de que más bien se abandona: porque no hay más remedio que entregarlo, porque encontramos dificultades que no somos capaces de resolver, o porque simplemente nos cansamos de él y queremos empezar otro diferente. Entonces "el cuadro queda detenido, pero nunca terminado".


"Tengo fama de pintar un cuadro en diez años. Yo sé cuando está terminado. Es decir, cuando está cumplido." 

Balthus

"Entonces ya me enfrascaba en el trabajo, que sigue siendo una de mis ocupaciones más asiduas, perfeccionista y remiso a poner el punto final al cuadro, tanto que Setsuko teme que cualquier día saque uno de mis cuadros antiguos y me dé por rectificar una línea, retocar un color, o peor aún, borrarlo todo..."
Balthus

 "A veces, antes de empezar a pintar, me quedo un buen rato meditando delante del lienzo, acostumbrándome a él. Establezco con él una familiaridad prolongada, a veces los cambios son imperceptibles, otras veces la condesa teme que lo borre todo, que empiece de nuevo el cuadro. Es un trabajo imprevisible que acaba siendo una connivencia secreta, un encuentro misterioso. El cuadro me enseña a rechazar la rueda frenética del tiempo. Él no corre en pos de ella. Lo que trato de alcanzar es su secreto. La inmovilidad."
Balthus 

 También la convicción de que el artista no es más que el eslabón de una cadena que empezó hace muchísimo tiempo, de ahí su insistencia en la importancia de conocer la historia del arte, de saber de la antigüedad, de conocer a los Maestros (Antonio siempre habla de Velázquez, de Fidias, de Pompeya...), porque a partir de ahí surgirán las nuevas creaciones.

"Empezar de cero, partir de la nada no tiene ningún sentido si el pintor no se ha alimentado antes con toda la historia del arte, si no la ha asimilado, y a partir de ahí se limita a transfigurarla con lo que él es, lo que él ve y siente."
Balthus

 En definitiva, un libro sin desperdicio, del que no puedo resistirme a extraer un último consejo, más en estos tiempos que corren en el que sólo se busca lo espontáneo, lo efímero, lo rápido.


"[...] debemos conseguir cada vez más soledad y silencio, mezclarnos con los maestros de antaño para volver a inventar el mundo y no dejarse enredar por las falsas sirenas, el dinero, las galerías, la vida mundana, etcétera."


La falda blanca, óleo sobre lienzo (130 x 162 cm). Balthus, 1937
Fotografía: T. Amman Fine Art AG, Zurich

 Si queréis más, podéis conseguir el libro en la librería Proteo y Prometeo, pinchando sobre el siguiente enlace:

https://www.libreriaproteo.com/libro/ver/id/1372822/titulo/memorias.html



viernes, 5 de junio de 2015

YA EN CASA

Los días posteriores a un curso siempre me resultan difíciles. Cuesta adaptarse. Una quiere retomar la rutina y el ritmo que había dejado en casa, pero no es posible. Reflexiones, conocimientos, técnicas y artistas abordan mis pensamientos, acompañados de ráfagas o flashes que me transportan a las salas del museo, al cuadro que estaba pintando o a las risas y las charlas de los compañeros.


Lucía Rodríguez Vicario en el IV Curso de Realismo y Figuración. Museo Casa Ibáñez.


 Ha sido una semana intensa, repleta de sensaciones, emociones y replanteamientos. Ha pasado muy muy rápido, pero, a la vez, las horas han cundido tanto que parece que hubiese sido una semana de quince días.







 Ahora toca reposar, asentar, digerir, reflexionar y asimilar todo lo acumulado en el curso. Y luego empezar a aplicarlo y ver como se refleja en mis próximos trabajos.

 Gracias a los maestros por vuestra dedicación e implicación y por mantener esta propuesta viva; gracias a los trabajadores del museo por atendernos como tan bien sabéis; y gracias a los compañeros por vuestro compañerismo y amistad y por esos buenos ratos compartidos a veces hasta la madrugada ;-D. Espero que se den las circunstancias y volvamos a reencontrarnos.


Grupo de alumnos del IV Curso de Realismo y Figuración, Olula del Río 2015


 Para terminar, aquí os dejo el enlace a un reportaje sobre el curso con una entrevista a Antonio López y Andrés García Ibáñez, grabado y emitido por la televisión de Almería (Programa Abierto al atardecer de Interalmería Tv).

http://original.livestream.com/interalmeriatv/video?clipId=pla_737c0bd6-c33f-4abc-84ac-39747fc75d9f&utm_source=lsplayer&utm_medium=ui-play&utm_campaign=click-bait&utm_content=interalmeriatv


domingo, 24 de mayo de 2015

IV CURSO DE REALISMO Y FIGURACIÓN




De nuevo el equipaje preparado y cargado en el coche. Óleos, pinceles, carboncillos, trementina..., todo al maletín, dejando un hueco para la ilusión, la emoción y los nervios, porque no por haber participado en las ediciones anteriores del curso voy con menos mariposas en el estómago. La primera vez una no sabe lo que se va a encontrar ni a lo que se enfrenta, pero, una vez vivida la experiencia, una vez hecho el rodaje, lo que quieres es aprovechar al máximo el curso, estrujarlo, absorber conocimientos cual esponja y, de paso, tratar de hacer un buen trabajo.

 Por cuarta vez me reencontraré con los maestros: Antonio López y Andrés García Ibáñez; con Rita, la mujer de Andrés, que siempre intenta, aunque sea a última hora, darse una vueltecita discreta por la sala y saludarnos mientras disfruta del ambiente; con Lola, Baltasar y Manolo, trabajadores del museo en la recepción, en la vigilancia y en la tarea de ponérnoslo todo fácil; y, por supuesto, con los compañeros de otros cursos, que aunque los sigo por las redes sociales siempre es mucho mejor verlos cara a cara. El curso también me da la posibilidad de conocer a otros artistas. Ver sus obras, hacer nuevas amistades, tener los oídos atentos, los ojos bien abiertos, y la libreta y el bolígrafo preparados para anotar todo aquello que quiera recordar a la vuelta.




 Allá vamos. Buen viaje a todos, y nos vemos en nada.

jueves, 22 de mayo de 2014

DE NUEVO EN CASA


Lucía Rodríguez Vicario en el III Curso de Realismo y Figuración Museo Casa Ibáñez
Fotografía: Baltasar Saez

El curso finalizó el viernes pasado, pero todavía veo coliflores, naranjas, pimientos y limones; todavía escucho a Antonio y a Andrés; todavía tengo en la retina los cuadros de los compañeros. Han sido cinco días tan intensos que es normal que aún mantengan su estela. Ahora, de vuelta en casa, toca pensar, reflexionar y recolocar las ideas. Llego tan llena de comentarios, de sentencias, de imágenes y sensaciones que necesitaré de algún tiempo para reencontrarme con mi día a día.


Conversando con Antonio López. III Curso Realismo y Figuración, Museo Casa Ibáñez
Fotografía: Danielle Brouns


De tertulia con Andrés Ibáñez y Antonio López. III Curso Realismo y Figuración, Museo Casa Ibáñez
Fotografía: Danielle Brouns


 Cursos como estos son necesarios para aprender (qué bonita palabra), para reunir a personas afines que comparten las mismas inquietudes y para reafirmar la importancia de trabajar del natural. Gracias Antonio y Andrés por compartir vuestro saber, vuestras experiencias y vuestro tiempo. Gracias también al director y a los trabajadores del Museo por el trato tan familiar que ofrecéis. Y, como no, gracias a los compañeros por vuestros consejos y por esos buenos ratos de charla y risas compartidas.
 ¡¡Hasta la próxima!!


III Curso Realismo y Figuración, Museo Casa Ibáñez
Fotografía: Danielle Brouns

sábado, 5 de abril de 2014

¡¡ESTOY EN LA LISTA!!




Ayer recibí un correo de la Fundación Museo Casa Andrés Ibañez en el que se me comunicaba que he sido seleccionada para el III Curso de Realismo y Figuración que impartirán D. Antonio López García y D. Andrés García Ibañez en Olula del Río, Almería, el próximo mes de mayo.

 Han sido 104 las solicitudes presentadas para 36 plazas, 104 dossiers de los que los maestros han seleccionado a 36 artistas, pintores que viajarán desde diferentes puntos de España, así como desde México, Argentina, Puerto Rico, Holanda y Japón.

 Seguro que será un placer compartir con ellos la experiencia, y revivir ese lujo que es estar en Olula bajo las enseñanzas de tan grandes maestros.



Con Antonio López en el I Curso de Realismo y Figuración
Olula del Río 2012

Con Andrés García Ibáñez en el I Curso de Realismo y Figuración
Olula del Río 2012


Artistas seleccionados:

María Isabel Andrés Fernández (Fuengirola (Málaga))
Akihito Asano (Japón)
Miguel Ángel Bastante Recuerda (La Línea de la Concepción (Cádiz))
Jesús Berral Rejano (Puente Genil (Córdoba))
Rafael Bestard Mas (Palma de Mallorca) 
Danielle Brouns (Holanda)
Isidro Brunete Hernández (Madrid)
Odu Carmona González (Olula del Río (Almería))
Antonio Córdoba Fernández (Calicasas (Granada))
Irene Cuadrado Hernández (Madrid)
Enrique González Reche (Valladolid)
Darío González Villanueva (Málaga)
Inocencia Isabel Sanz (Torrecaballeros (Segovia))
Manuel León Sánchez (Málaga)
Cristina López Ramírez (Jerez de la Frontera (Cádiz))
Félix López (Puerto Rico) 
David Martínez Calderón (Jaén)
Guido Mauas (Argentina)
José Fernando Mellado Pardo (Albox (Almería))
Juan Monzón Gasca (Zaragoza)
Rafi Morales Cuenca (Córdoba)
Asunción María Naranjo Daza (Sevilla)
Antonio Ortiz Oliver (Olula del Río (Almería))
Luis Paltré Jiménez (Cabra (Córdoba))
Javier Parra García (Puerto Lumbreras (Murcia))
Ricardo Pedraza Pérez (México)
José María Peña Gallardo (Sevilla)
Miguel Pujante Hernández (Murcia)
Aarón Mario Rodríguez Fernández (Madrid)
Lucía Rodríguez Vicario (Málaga)
José Luis Romero Gandara (Sevilla)
Eva Ruiz García (Orihuela (Alicante))
Gabriel Sainz (Argentina)
Gabriel de Tomás Carrascosa (Alcoy (Alicante))
Ana del Valle Ojeda (Burgos)
Francisco Vera Muñoz (Córdoba).

Artistas en reserva para el caso de producirse alguna baja entre los pintores seleccionados para participar en el III Curso de Realismo y Figuración:
Ángel Ricardo Álvarez de Benito (León)
Sara Oliver Gómez de la Vega (Madrid)
José Miguel Sánchez Peinado (Madrid)
Guillermo Rico Flores (Alicante)

miércoles, 19 de junio de 2013

LO INVEROSÍMIL


Voy a tener que darle la razón a Dostoievski cuando decía aquello de que "la verdadera verdad es siempre inverosímil", pues inverosímil parece mi encuentro con Pedro Escalona en Olula del Río, después de visitar su exposición en Málaga y dedicarle una entrada en mi blog.
 Ocurrió uno de los últimos días del curso de pintura, el jueves  en concreto, cuando Pedro Escalona apareció por allí para conocer a Antonio López. Yo estaba pintando cerca de la entrada, y en eso que llegó un grupo de cuatro personas. Andrés Ibáñez, que estaba hablando conmigo, se volvió hacia ellos y entonces, en las presentaciones, escuché cómo nombraban a Pedro Escalona. Necesité girarme tres veces hasta decidirme a saludarlo. Un encuentro fortuito y emocionante, pues ya me había acercado varias veces al MUPAM (Museo del Patrimonio Municipal de Málaga) para, sabiendo que acudía por allí a menudo, tratar de conocerlo. 




 Igual de inverosímil me pareció que su mujer, Maite, me dijese "Ah, tú eres la del blog" (uff, qué subidón). E inverosímil debió parecerle también a Escalona encontrarse en Olula del Río el catálogo de su exposición junto a volúmenes de Velázquez o Mesopotamia; pero es que se lo había llevado yo a mi amiga Odu, que no pudo ver la exposición la última vez que estuvo en Málaga (¿alguien sabe por qué tienen que cerrar todos los museos los lunes?). En fin, que fue un encuentro mágico. Y luego lo más bonito: la humildad de un grande que va a ver a otro grande al que sigue y admira.


Lucía Rodríguez, Pedro Escalona, Joseba Sánchez Zabaleta y Odu Carmona

 Y la generosidad de un grande que me deja su número de teléfono para que lo llame y vaya a visitarlo. Y así es como llegamos a la tarde de hoy martes (fiesta en Málaga por los patronos de la ciudad), cuando recorro las salas del MUPAM en compañía de Pedro Escalona, su mujer y unos familiares, contemplando de nuevo sus cuadros, atenta a lo que me dice, disfrutando de sus palabras, de su forma de ver y entender la pintura, de su pasión por el arte, la arqueología y los viajes.


Lucía Rodríguez con Pedro Escalona

 Gracias, Pedro y Maite, por vuestro cariño y cercanía. He pasado una tarde muy agradable con vosotros.


P.D.: Y los que no hayáis visto todavía la exposición, corred al MUPAM, que está hasta el día 23 de este mes.


martes, 4 de junio de 2013

REENCUENTROS


El sábado me reencontré con los antiguos alumnos del instituto Santa Rosa de Lima. Todos con veinticinco años más, pero a la vez todos iguales, como si el tiempo sólo hubiese interrumpido nuestras risas y conversaciones que ahora reanudábamos alegres, preguntándonos por el trabajo, si teníamos niños, si nos acordamos de tal o cual profesor o de aquella anécdota que se nos quedó grabada.






 Y el domingo viajé a Olula del Río, Almería, para asistir al II Curso de Realismo y Figuración que imparten Antonio López y Andrés Ibáñez. Y allá que llegué en mi Renault Kangoo para otros reencuentros: el de los profesores, el de los alumnos y amigos que, como yo, repiten experiencia y el del Museo, un museo enriquecido por nuevas obras (destacar las de Antonio López: las pinturas Madrid desde Carabanchel y Rosas Rosas, la litografía Mujer en Tomelloso y las cuatro esculturas Carmen recién nacida, Carmen dormida, Carmen despierta y Cabeza de mujer) y por el monumental modelo en madera y poliuretano de alta densidad de La Mujer de Coslada, creado por Antonio López, en 2010, como paso previo a la ejecución de la escultura definitiva de bronce que puede verse en Coslada (Madrid).


 

Fotografía de Eugenio Piña (Instagram)



 El modelo, del mismo tamaño que dicha escultura (cinco metros y medio de altura y unos cuatro de ancho), ha sido cedido por Antonio López al Museo Casa Ibánez, y se expone temporalmente en el patio del mismo. Seguramente, acabará por convertirse en el emblema del Museo.



Modelo de La mujer de Coslada, obra de Antonio López, y Baco, de Andrés Ibáñez
Museo Casa Ibáñez, Olula del Río (Almería)
Fotografía: Lucía Rodríguez Vicario



 Gracias a todos, porque me hacéis sentir apreciada y en buena compañía.


miércoles, 29 de mayo de 2013

PEDRO ESCALONA. ILUMINACIONES COTIDIANAS






Para recargar las pilas con buen realismo, antes de viajar al curso de Olula, visité el pasado jueves la exposición de Pedro Escalona (Fuengirola, 1949) en el Museo del Patrimonio Municipal de Málaga.






 Yo sabía de Pedro Escalona por su hermana, la ceramista Carmen Escalona (a la que conocí cuando expuse en la Casa Museo de Mijas Pueblo allá por el 2004), y por un artículo del diario Sur, unas páginas de periódico que ya deben estar amarillentas y que seguramente andarán en alguna carpeta o entre las páginas de algún libro de pintura. Del texto de aquel artículo no recuerdo nada, pero sí las imágenes que lo acompañaban: esas vitrinas repletas de objetos arqueológicos que ahora se pueden contemplar en el Museo y a las que uno se asoma con el pudor y el respeto del que sabe que está, sin ningún tipo de exageración, ante la obra de uno de los más grandes pintores de España, un artista al que le ha penalizado estar en la periferia, una periferia que en este caso se llama Málaga.











         







 Fui a ver la exposición con José Ruiz Blanco y un grupo de sus alumnos, entre ellos Manuel León, que cursa primero de Bellas Artes y al que se le unió otro compañero de facultad. Pues bien, fue a su amigo al que oí decir, parado delante de uno de esos bodegones, algo así como: "Vaya desperdicio de técnica para expresar un concepto que ya es tan evidente. Para eso ya está la fotografía". O sea, que ante aquel derroche de finura y buen hacer, aquel joven estudiante de Bellas Artes despreciaba el realismo de Escalona con el manido tópico de siempre. Como comprenderán, ante tamaño comentario, ante tamaño dislate, una se queda muda y sólo atina a pensar que, definitivamente, algo va mal en el mundo del arte.






 ¿Por qué no cuelgan las obras de Escalona de las paredes del CAC? Supongo que por lo mismo que no he visto allí ninguna obra de Antonio López, Golucho, Muñoz Vera o Andrés Ibáñez. ¿Es que lo que hacen no es arte contemporáneo?
 Ahí está la pregunta, y esas palabras que me golpean como un latiguillo: Vaya desperdicio de técnica.
 Como diría un italiano que conocimos en Jaisalmer: ¡¡Madonna della Santissima!!









Pedro Escalona
Iluminaciones cotidianas
Museo del Patrimonio Municipal de Málaga                   
Salas de la Coracha
Del 18 de abril al 23 de junio de 2013.