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miércoles, 20 de enero de 2016

A VUELTAS CON BEETHOVEN Y ANDRÉS GARCÍA IBÁÑEZ


Mascarilla mortuoria de Beethoven, óleo sobre papel 30 x 40 cms., 2015
Obra de Andrés García Ibáñez

A raíz de mi última entrada, me ha llegado un artículo de prensa que escribió el propio Andrés García Ibáñez en el Diario de Almería sobre la Cantata de juventud de Beethoven. Un texto que lleva fecha del 17 de octubre de 2013.


Resistiendo
Cantata de juventud

En estos días de gritos desesperados por tanto sufrimiento -de criaturas en trance de agonía, pisoteada ya toda su dignidad por un poder putrefacto y aniquilador- he vuelto a escuchar una música en la que no había reparado antes lo suficiente, un auténtico bálsamo de salvación y un mensaje de esperanza para un mundo mejor, dirigido a una humanidad torturada que parece clamar en vano. 
 En 1790, con tan sólo diecinueve años, estando aún en Bonn, Beethoven compuso la "Cantata a la muerte de José II", una obra creada por encargo de la Sociedad de Lectura de la capital renana, en la que Neefe, primer maestro de Beethoven, tenía un papel importante. La partitura está injustamente olvidada hoy, pese a la asombrosa madurez que atesora. Desde su lúgubre comienzo, oscuro e inquietante, hasta el mismísimo hallazgo del difunto, está ya todo Beethoven en ella, romántico y apasionado, entero y verdadero. Consta de siete números y dura unos tres cuartos de hora. Tras la solemnidad trágica inicial, el cuarto número -que es donde yo quería llegar- nos sumerge en una melodía bellísima, de trascendente elevación; un aria para soprano y coro de enorme pensamiento musical, como una auténtica resurrección. No me resisto a transcribir el texto traducido al castellano que cantan los intérpretes en esta parte -salido del libretista de la obra, Severin Averdonk-, pues revela un espíritu de notable idealismo romántico, tan consustancial al más genuino Beethoven: "La humanidad ascendió a la luz y la Tierra giró felizmente alrededor del sol. ¡Y el sol calentó con los rayos de la divinidad!". Aquí está ya todo el ardor de un pensamiento elevadísimo, que aspira al hermanamiento de las criaturas; un ansia de armonía universal que encontrará tres décadas más tarde su mejor culminación con la Novena Sinfonía, y en especial con su enorme final cantando la Oda a la Alegría. Desde su primera juventud, Beethoven tuvo una formación -alentada por la poesía- donde los ideales de igualdad y fraternidad y la repudia a todo poder tiranizador eran su principal seña de identidad. Al parecer fue entonces, tan tempranamente, cuando ya quiso poner música al poema de Schiller, tarea que no materializó hasta el final de su vida. Pero volviendo a la cantata, no hay mejor ocasión que escucharla ahora; un respiro entre tanto acontecer maloliente.
Andrés García Ibáñez


Si estáis interesados en votar, compartir por facebook o twitear el artículo podéis hacerlo desde la página del periódico:


 Y si lo que queréis es escuchar de nuevo la cantata, podéis volver a mi post anterior:


lunes, 18 de enero de 2016

DE MÁSCARAS MORTUORIAS, BEETHOVEN Y ANDRÉS GARCÍA IBÁÑEZ


Mascarilla mortuoria de Beethoven, óleo sobre papel 40 x 30 cms., 2015
Obra de Andrés García Ibáñez

Uno regresa de Bonn con una máscara mortuoria* de Beethoven en la maleta. Deshace el equipaje con el pensamiento aún puesto en Alemania, y deja la reproducción sobre una mesa del estudio, al lado de un vaso con agua donde unos días antes de partir había dos rosas hermosas. Luego trata de recobrar la normalidad, de volver a la rutina familiar después de los desajustes que provoca todo viaje.
 Ese uno es Andrés García Ibáñez y, al día siguiente, al levantarse y ver la mascarilla funeraria junto a las flores ya marchitas, se da cuenta de que allí hay un cuadro. Así que prepara la paleta, mete en el equipo de música un CD de Beethoven, y empieza a pintar poseído por la cantata fúnebre por la muerte de José II, donde hasta las notas parecen elevarse buscando la luz.
 Al terminar de pintar, Andrés transcribe a lápiz, sobre la parte del papel que ha dejado en blanco, la estrofa de la composición que se le ha quedado enredada en la cabeza:

    Da stiegen die Menschen ans Licht
    Da drehte sich glücklicher die Erd'um die Sonne
    Und die Sonne wärmte mit strahlen der Gottheit!

    Entonces la humanidad ascendió a la luz
    La Tierra giró felizmente alrededor del Sol
    ¡Y el Sol calentó con los rayos de la divinidad!


Mascarilla mortuoria de Beethoven, óleo sobre papel 30 x 40 cms., 2015
Obra de Andrés García Ibáñez

 Y es ahora en Málaga, lejos de Olula del Río y más lejos todavía de Alemania, cuando escucho la música e imagino la escena.





 Para ver la serie completa, La máscara de Beethoven, podéis pinchar en el siguiente enlace:
http://museocasaibanez.org/ibanez/obras/?serie=37

*Máscara mortuoria o mascarilla funeraria: Vaciado que se saca sobre el rostro de un cadáver para obtener una copia fiel del rostro de esa persona. Esta moda fúnebre se puso de moda en Europa entre los siglos XVIII y XIX.

jueves, 20 de junio de 2013

DE CÓMO LOS ASTROS PARECEN ALINEARSE


Aquí os traigo este vídeo que recoge el entorno, la inspiración y el trabajo del pintor malagueño Pedro Escalona, una filmación que se proyecta estos días en el Museo del Patrimonio Municipal de Málaga como complemento de su retrospectiva "Iluminaciones Cotidianas". Son sólo siete minutos que saben a poco y que me gustaría que viese el amigo César Martínez Herrada (Objeto encontrado, Cuadernos de contabilidad y Apuntes de realidad, sobre los artistas Antonio Pérez, Manolo Miralles y Muñoz Vera, son documentales que ha dirigido o producido), pues la personalidad y la poética de Pedro Escalona bien dan para un largo, igual que la figura del maestro Andrés Ibáñez del que Pablo Cantos barajaba hacer un guión (recuerdo el día que se lo descubrí y cómo se llevó en las alforjas de su bicicleta los catálogos y libros que teníamos sobre él en casa, emocionado e impactado por esa mirada tan personal, por esos cuadros trasgresores cargados de crítica contra el establishment).
 Hoy Andrés Ibáñez y Alfonso Alonso (otro artista siempre inquieto y en ebullición (ver las entradas El Luci y El Gusa)) venían desde Olula del Río, Almería, para ver a Pedro Escalona, e invitada por ellos, no dudé en unirme al grupo junto con Maite y Juan Carlos. Como se debe hacer en estos casos, he hablado poco, he escuchado mucho y he disfrutado un montón. Han sido lecciones de arte a pie de calle: paseando por las salas del MUPAM, por el centro de Málaga (incluida esa calle soterrada que constituye la Bodega El Pimpi, donde hemos almorzado) y el Palacio de Villalón, donde hemos entrado, como colofón, a ver la exposición de Julio Romero de Torres.
 En fin, que a veces, sin buscarlo, los astros parecen alinearse para hacerme partícipe de estos momentos tan especiales.





PEDRO ESCALONA "ILUMINACIONES COTIDIANAS"
Produced, directed & post produced by MODULARESTUDIO Pedro Márquez and David Triviño.

miércoles, 19 de junio de 2013

LO INVEROSÍMIL


Voy a tener que darle la razón a Dostoievski cuando decía aquello de que "la verdadera verdad es siempre inverosímil", pues inverosímil parece mi encuentro con Pedro Escalona en Olula del Río, después de visitar su exposición en Málaga y dedicarle una entrada en mi blog.
 Ocurrió uno de los últimos días del curso de pintura, el jueves  en concreto, cuando Pedro Escalona apareció por allí para conocer a Antonio López. Yo estaba pintando cerca de la entrada, y en eso que llegó un grupo de cuatro personas. Andrés Ibáñez, que estaba hablando conmigo, se volvió hacia ellos y entonces, en las presentaciones, escuché cómo nombraban a Pedro Escalona. Necesité girarme tres veces hasta decidirme a saludarlo. Un encuentro fortuito y emocionante, pues ya me había acercado varias veces al MUPAM (Museo del Patrimonio Municipal de Málaga) para, sabiendo que acudía por allí a menudo, tratar de conocerlo. 




 Igual de inverosímil me pareció que su mujer, Maite, me dijese "Ah, tú eres la del blog" (uff, qué subidón). E inverosímil debió parecerle también a Escalona encontrarse en Olula del Río el catálogo de su exposición junto a volúmenes de Velázquez o Mesopotamia; pero es que se lo había llevado yo a mi amiga Odu, que no pudo ver la exposición la última vez que estuvo en Málaga (¿alguien sabe por qué tienen que cerrar todos los museos los lunes?). En fin, que fue un encuentro mágico. Y luego lo más bonito: la humildad de un grande que va a ver a otro grande al que sigue y admira.


Lucía Rodríguez, Pedro Escalona, Joseba Sánchez Zabaleta y Odu Carmona

 Y la generosidad de un grande que me deja su número de teléfono para que lo llame y vaya a visitarlo. Y así es como llegamos a la tarde de hoy martes (fiesta en Málaga por los patronos de la ciudad), cuando recorro las salas del MUPAM en compañía de Pedro Escalona, su mujer y unos familiares, contemplando de nuevo sus cuadros, atenta a lo que me dice, disfrutando de sus palabras, de su forma de ver y entender la pintura, de su pasión por el arte, la arqueología y los viajes.


Lucía Rodríguez con Pedro Escalona

 Gracias, Pedro y Maite, por vuestro cariño y cercanía. He pasado una tarde muy agradable con vosotros.


P.D.: Y los que no hayáis visto todavía la exposición, corred al MUPAM, que está hasta el día 23 de este mes.


martes, 4 de junio de 2013

REENCUENTROS


El sábado me reencontré con los antiguos alumnos del instituto Santa Rosa de Lima. Todos con veinticinco años más, pero a la vez todos iguales, como si el tiempo sólo hubiese interrumpido nuestras risas y conversaciones que ahora reanudábamos alegres, preguntándonos por el trabajo, si teníamos niños, si nos acordamos de tal o cual profesor o de aquella anécdota que se nos quedó grabada.






 Y el domingo viajé a Olula del Río, Almería, para asistir al II Curso de Realismo y Figuración que imparten Antonio López y Andrés Ibáñez. Y allá que llegué en mi Renault Kangoo para otros reencuentros: el de los profesores, el de los alumnos y amigos que, como yo, repiten experiencia y el del Museo, un museo enriquecido por nuevas obras (destacar las de Antonio López: las pinturas Madrid desde Carabanchel y Rosas Rosas, la litografía Mujer en Tomelloso y las cuatro esculturas Carmen recién nacida, Carmen dormida, Carmen despierta y Cabeza de mujer) y por el monumental modelo en madera y poliuretano de alta densidad de La Mujer de Coslada, creado por Antonio López, en 2010, como paso previo a la ejecución de la escultura definitiva de bronce que puede verse en Coslada (Madrid).


 

Fotografía de Eugenio Piña (Instagram)



 El modelo, del mismo tamaño que dicha escultura (cinco metros y medio de altura y unos cuatro de ancho), ha sido cedido por Antonio López al Museo Casa Ibánez, y se expone temporalmente en el patio del mismo. Seguramente, acabará por convertirse en el emblema del Museo.



Modelo de La mujer de Coslada, obra de Antonio López, y Baco, de Andrés Ibáñez
Museo Casa Ibáñez, Olula del Río (Almería)
Fotografía: Lucía Rodríguez Vicario



 Gracias a todos, porque me hacéis sentir apreciada y en buena compañía.


miércoles, 29 de mayo de 2013

PEDRO ESCALONA. ILUMINACIONES COTIDIANAS






Para recargar las pilas con buen realismo, antes de viajar al curso de Olula, visité el pasado jueves la exposición de Pedro Escalona (Fuengirola, 1949) en el Museo del Patrimonio Municipal de Málaga.






 Yo sabía de Pedro Escalona por su hermana, la ceramista Carmen Escalona (a la que conocí cuando expuse en la Casa Museo de Mijas Pueblo allá por el 2004), y por un artículo del diario Sur, unas páginas de periódico que ya deben estar amarillentas y que seguramente andarán en alguna carpeta o entre las páginas de algún libro de pintura. Del texto de aquel artículo no recuerdo nada, pero sí las imágenes que lo acompañaban: esas vitrinas repletas de objetos arqueológicos que ahora se pueden contemplar en el Museo y a las que uno se asoma con el pudor y el respeto del que sabe que está, sin ningún tipo de exageración, ante la obra de uno de los más grandes pintores de España, un artista al que le ha penalizado estar en la periferia, una periferia que en este caso se llama Málaga.











         







 Fui a ver la exposición con José Ruiz Blanco y un grupo de sus alumnos, entre ellos Manuel León, que cursa primero de Bellas Artes y al que se le unió otro compañero de facultad. Pues bien, fue a su amigo al que oí decir, parado delante de uno de esos bodegones, algo así como: "Vaya desperdicio de técnica para expresar un concepto que ya es tan evidente. Para eso ya está la fotografía". O sea, que ante aquel derroche de finura y buen hacer, aquel joven estudiante de Bellas Artes despreciaba el realismo de Escalona con el manido tópico de siempre. Como comprenderán, ante tamaño comentario, ante tamaño dislate, una se queda muda y sólo atina a pensar que, definitivamente, algo va mal en el mundo del arte.






 ¿Por qué no cuelgan las obras de Escalona de las paredes del CAC? Supongo que por lo mismo que no he visto allí ninguna obra de Antonio López, Golucho, Muñoz Vera o Andrés Ibáñez. ¿Es que lo que hacen no es arte contemporáneo?
 Ahí está la pregunta, y esas palabras que me golpean como un latiguillo: Vaya desperdicio de técnica.
 Como diría un italiano que conocimos en Jaisalmer: ¡¡Madonna della Santissima!!









Pedro Escalona
Iluminaciones cotidianas
Museo del Patrimonio Municipal de Málaga                   
Salas de la Coracha
Del 18 de abril al 23 de junio de 2013.


jueves, 2 de mayo de 2013

DE NUEVO CON LOS MAESTROS


Esta mañana desperté con un mensaje de Juan Manuel Martín Robles, director del Museo Casa Ibáñez, en el que se me notificaba que he sido seleccionada para participar en el II Curso de Realismo y Figuración para Pintores que impartirán Antonio López y Andrés  García Ibáñez en Olula del Río, Almería, del 3 al 7 de junio de 2013, organizado por la Diputación de Almería y la Fundación Museo Casa Ibáñez. ¡Qué buena forma de empezar el día, ¡y el mes!!







 Esto de los cursos es algo adictivo: cuando no conoces a los maestros tienes esa inquietud por conocerlos, y cuando ya los conoces sientes la necesidad de seguir a su lado, pues sus palabras, sus enseñanzas y las sensaciones que una acumula, en esos pocos días, son un acicate para seguir pintando el resto del año. A esto hay que añadir lo que aportan los compañeros, con los que se va forjando una amistad. Ya sé que voy a reencontrarme con muchos de ellos, y también que habrá nuevas caras a las que conocer. ¡Enhorabuena a todos los seleccionados! Nos vemos en un mes.

domingo, 6 de enero de 2013

UN REGALO DE REYES


Detalle de un retrato de Golucho realizado por Andrés Ibáñez


La Navidad con niños es lo más maravilloso que hay. El único inconveniente es que no te deja tiempo para nada, de ahí que haya tenido un poco abandonado el blog. Eso sí, la entrada que os traigo hoy es un auténtico regalo de Reyes, un presente cortesía de "sus Majestades" Juan Sánchez Romero y Miguel Ángel Mayo López (Golucho para todos aquellos que amamos esto de las Bellas Artes).
 Y por favor, después de deleitaros con la técnica del maestro, no os pongáis a aporrear vuestros cuadros ni a meterlos en el lavavajillas. ¡Golucho es inimitable!


http://vimeo.com/55741343


P.D.: Ahora entiendo por qué Golucho trabaja con un mono azul en un taller, mientras otros lo hacemos con mandil blanco en un estudio.

lunes, 1 de octubre de 2012

EL LUCI



El Luci, obra de Alfonso Alonso. Grafito sobre papel adhesivado a tabla. 74 x 176 cm. 2012.



Detalle de El Luci, obra de Alfonso Alonso.



"El Luci es un icono atemporal, personaje de Montalbán de Córdoba, debe de rondar los 60 años. Es el último hippy, una persona que ha vivido a su aire. Era un joven atractivo, ligón y libre, que trabajaba duro cuando tocaba y que hacía largos viajes en moto buscando aventuras.
   Su padre era cabrero, para los niños era un divertimento ver como manejaba su rebaño con la ayuda de su perro "El Moro". El Luci conoce bien a los animales y sabe mucho de campo. Tiene un mastín al que llama Beethoven y al que cuida como si fuera un hijo. Dice que a veces cuando ladra interpreta la quinta sinfonía.
   Ha sido muy fuerte -un tipo duro- con ese aire de haber nacido en el siglo equivocado, ese "Mesías" local que en vez de bañarse en el bíblico río Jordan... se lo bebe.
   Andrés Ibáñez lo utilizó como modelo para el cuadro "El triunfo de Venecia" en el que representa a un singular Neptuno con un biergo en vez de tridente.


El triunfo de Venecia, obra de Andrés Ibáñez


   Está especialmente orgulloso de su experiencia como modelo y cuando alguien visita su casa le muestra las fotos en las que aparece pintado. Mi trabajo es un homenaje a este tipo de personajes auténticos, de verdad, que han vivido fuera de lo que marcan las normas".

                                                                              Alfonso Alonso



Alfonso Alonso  (Fotografía de Juan Sánchez Romero)


Alfonso Alonso
Montalbán de Córdoba, 1967

(Breve biografía extraída del libro La gallina ciega. Una mirada contemporánea, editado por Caja Granada y la Fundación Museo Casa Ibáñez)

Polifacético artista y agitador cultural, en 1992 terminó sus estudios de Bellas Artes en la Universidad de Sevilla, trabajando después en talleres de pintores como Antonio Zambrana y escultores como Juan Polo. El comienzo de su actividad esta más centrado en la pintura, que practica con notable dedicación y resultados dentro de un realismo mágico, que en cierta forma, no ha abandonado aún. En 1996 y 1997 colabora con Antonio López en los Cursos Internacionales de Pintura que éste imparte en Jerez. Abandona la pintura para dedicarse a la investigación dentro del arte contemporáneo y comienza a trabajar en fotografía digital. Profundamente inquieto y ávido de experiencias y conocimientos, realiza varias portadas de discos y participa en diferentes proyectos de diseño, fotografía, urbanismo y arquitectura.
 Su estilo evoluciona dentro de la figuración y la crítica provocadora como puede verse en su reciente "Crucifixión", expuesta con notable éxito en el encuentro de arte erótico Interruptus, celebrado en Madrid.
 En 2007 coordina junto con Andrés Ibáñez el proyecto La Gallina Ciega "una mirada contemporánea".
  En 2008 y 2010 realiza dos exposiciones individuales para reivindicar el estado de abandono de El Cortijo del Fraile.
  Tras un paréntesis de 14 años ha retomado el dibujo y la  pintura.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

APRENDER






Me gusta la palabra aprender, que viene del latín apprehendere. Aunque su acepción original es apoderarse, coger, agarrar o prender algo físico, me gusta más en el sentido de coger o captar algo  nuevo mediante la mente, es decir, adquirir conocimientos en una materia por parte de los alumnos, que es lo que uno hace cuando asiste a estos cursos, cátedras o talleres de pintura, en los que una no deja de crecer. Cursos que te ayudan a encontrar o afirmar tu voz artística, y en los que no sólo se aprende de los maestros sino también de los compañeros.





   Desde aquí, con unas simples fotografías, quiero darle las gracias a todos los que han sido mis profesores en los distintos cursos a los que he tenido la suerte de asistir a lo largo de este año. Gracias por prestarme esa atención personalizada, por hablar de mi trabajo, por ver mis dosieres y analizar mi obra durante tanto rato. Es algo tan valioso que a mí, en algunas ocasiones, incluso se me saltaban las lágrimas de la emoción. Que sepáis que el mayor regalo que me habéis dado es aquello que un pintor más necesita: el estímulo.



Con Antonio López. Olula del Río, mayo 2012


Con Andrés Ibáñez. Olula del Río, mayo 2012


Con José María Mezquita. Ávila, julio 2012


Con Golucho. Olula del Río, septiembre 2012


   Gracias de corazón.

Nota: Fotografías de Juan Sánchez Romero (salvo la de José María Mezquita).