miércoles, 4 de febrero de 2015

DE RASTROS Y EXPOSICIONES

Pedro tiene alma de chamarilero, así que desde noviembre regenta un puesto en el Rastro Cultural de La Términa. El rastro se celebra normalmente el primer domingo del mes, y allá que me tienen haciéndole compañía mientras vende libros, películas, CDs, coches de Ferrari, tazas de los Beatles o cualquier otra cosa que ya no nos quepa en casa. Yo también le cogí gusto a esto de los mercadillos cuando vivíamos en Londres e íbamos los domingos de Car Boot Sales. Entonces completábamos las colecciones de los juguetes del McDonald's (los que vienen con el Happy Meal), comprábamos discos, platos, tazas y figuras de porcelana inglesa, álbumes de cromos, antigüedades y cosas de Peter Rabbit y Beatrix Potter que es una escritora e ilustradora inglesa que me encanta (incluso fuimos a visitar su casa en el distrito de los lagos).

 Aquellos Car Boot Sales se realizaban en torno a los maleteros de los coches, bien en una explanada en el campo o en un parking al aire libre o cubierto, al igual que el Rastro Cultural de La Térmica que, en función del tiempo, se emplaza en los jardines de delante o en las galerías del interior, como este domingo que amenazaba vendaval.







 Yo aprovecho esos domingos en La Térmica para visitar sus exposiciones temporales. El otro día, por ejemplo, vi la muestra que han organizado por los 50 años de Mafalda.



Mafalda, 50 años (Fotografía: Lucía Rodríguez)


 Entrar en la sala 17 fue como volver a tener 11 o 12 años: una regresión a la infancia, pues yo era de las que leía a Mafalda. Por un rato, me vi con sus libros entre las manos, leyendo esas tiras que me obligaban a veces, por el enfoque político o irónico de alguna viñeta, a buscar a mi madre para preguntarle. Recordé también los dibujos que copiaba en una cartulina blanca. Luego los coloreaba y los recortaba para decorar con ellos las carpetas del colegio. Otras veces, los copiaba en un chapón y luego me liaba con la segueta para convertirlos en llaveros.



Fotografía: Lucía Rodríguez


 Aquellas lecturas debieron dejar su poso, pues realmente hay mucho en mi de esa niña reivindicativa, indignada, inconformista y protestona que es Mafalda, esa niña que solo quiere un mundo tolerante, que se base en la igualdad, la justicia y la libertad. Nada de "sopa" (alegoría de la opresión dictatorial), de centrales nucleares o guerras. Qué claras tenía las cosas Mafalda, qué fácil sería el mundo si siguiéramos su punto de vista y qué poco han cambiado los problemas del mundo después de 50 años.









 
 Me gustó el montaje lúdico y divertido de la exposición, con ese recorrido que te introduce en el salón y la cocina de la casa de los padres de Mafalda, en su dormitorio, en esos lugares donde se desarrollan las viñetas.


Mafalda, 50 años (Fotografía: Lucía Rodríguez)


 Y todo a color, en contraste con esos 120 facsímiles de las tiras originales que, en riguroso blanco y negro, cuelgan de las paredes, con las notas y las correcciones que el propio Quino envió para ser publicadas. Me pareció un lujo poder releer esas tiras.



Mafalda, 50 años (Fotografía: Lucía Rodríguez)


 Y, por supuesto, no podía faltar en este aniversario tan redondo la bola del mundo: ese globo terráqueo al que tantas vueltas dio Mafalda y al que estos días se ha encaramado para continuar interrogándole mientras reflexiona. Un mundo que todavía necesita que lo acuesten y le echen una mantita por encima.






 Y hablando de mundos enfermos, tenemos la otra exposición: John Lennon & Yoko Ono: Suite 1724, que muestra fotografías, proyecciones y documentos que nos sitúan en aquellos siete días de mayo del 69 durante los cuales la pareja se encerró en dicha habitación del Hotel Queen Elizabeth de Montreal para protestar contra la guerra de Vietnam.



Cartel de la exposición John Lennon & Yoko Ono: Suite1742



Fotos de Bruno Vagnini en la exposición John Lennon & Yoko Ono: Suite 1742
(Fotografía: Lucía Rodríguez)




 

 Las fotografías del desarrollo de aquella happening-protesta son de Bruno Vagnini, que en aquella época era un joven de 19 años que estudiaba fotografía y se acercó por el hotel casi estrenando cámara y con un solo carrete de 36. Las imágenes que consiguió captar ese día, con Lennon y Yoko tumbados en la cama de la suite recibiendo a los periodistas para mostrar su repulsa a la guerra y reivindicar la paz, son las que se pueden ver en la sala; al fondo de ella han plantado una cama sobre la que proyectan el vídeo de "Give Peace a Chance", la canción que grabaron y retransmitieron a todo el mundo desde aquella habitación.










Vídeo de la grabación de "Give Peace a Chance"


 Sobre las sábanas también proyectan el documental "Bed Peace",



John Lennon & Yoko Ono: Suite 1742 (Fotografía: Lucía Rodríguez)


mientras que carteles con la leyenda "War is Over" ocupan la pared a modo de gigantesco cabecero. Al fijarme en ellos recuerdo lo que le gustaban los Beatles a Mafalda, los posters de los de Liverpool que decoraban su dormitorio, y me doy cuenta de que, en cierto modo, ambas exposiciones están unidas.



Mafalda, 50 años (Fotografía: Lucía Rodríguez)


Mafalda. 50 años
Del 11 de diciembre al 15 de febrero de 2015.
Martes a sábado: 11:00 a 14:00 y 17:00 a 21:00 horas
Domingos y festivos: 12:00 a 14:00 y 16:00 a 19:30 horas
Lunes cerrado
Sala 017 La Térmica

John Lennon & Yoko Ono: Suite 1742
Del 23 de enero al 23 de marzo de 2015
Martes a sábado: 11:00 a 14:00 y 17:00 a 21:00
Domingos y festivos: 12:00 a 14:00 y 16:00 a 19:30
Sala 014 La Térmica


sábado, 17 de enero de 2015

A JOSÉ LUIS MORO


El dibujante José Luis Moro Escalona

Hay personas que nunca hemos conocido de forma directa, pero que están unidas a nuestra memoria sentimental, y cuya pérdida nos entristece. Es el caso del dibujante José Luis Moro Escalona, quien falleció el pasado martes a los 88 años. A lo mejor el nombre no les dice nada, pero si les digo que fue el creador de la familia Telerín seguro que saben de quién estoy hablando, pues aquello del ¡Vamos a la cama que hay que descansar, para que mañana podamos madrugar! marcó a toda una generación. Yo creo recordar que hasta tenía un pijama con aquellos personajes.


 Leyendo ayer el obituario en el periódico, me enteré de que también era el autor, junto a su hermano Santiago (fallecido en 2007) con el que en 1955 había creado los Estudios Moro, de los anuncios de Cola-Cao, de Quina San Clemente, del striptease de la Gallina Blanca de Avecrem y muchos más. Por si eso fuera poco, de sus lápices salieron las mascotas del Un, dos, tres (la famosa Ruperta y La Botilde), El Lobo de los turrones y aquel alevín con chupete que nos decía aquello de "Pezqueñines, ¡no, gracias! Hemos dejarlos crecer".


Dibujos de José Luis Moro (Cleo y Cuquín y La Ruperta, mascota del Un, dos, tres...)


 Los hermanos (José Luis se encargaba de dibujar y Santiago de la parte creativa y organizativa) llegaron a ganar tres Palmas de Oro de Cannes, dos Copas de Venecia y más de un centenar de premios internacionales. Sus últimos trabajos destacados fueron la dirección y producción de la serie de animación Cantinflas y los largometrajes animados Katy, la oruga y Katy, Kiri y Koko, estrenado este último en 1988.


Cantinflas visto por José Luis Moro


 En 2011 se estrenó el largometraje documental El anuncio de la modernidad. Los míticos Estudios Moro (1955-1970), escrito y dirigido por Lluís Fernández, con producción de IndigoMedia, que recoge el nacimiento de la publicidad cinematográfica en España a comienzos de los años 50.


Cartel del documental El Anuncio de la Modernidad.Los míticos Estudios Moro


Y en 2012 se les rindió homenaje a los dos hermanos en Madrid, con una exposición que, bajo el mismo título, recogía los mayores logros de esta pareja inimitable, cuyos trabajos siempre estarán en nuestra memoria.



Los hermanos Moro Escalona

Imágenes de la Exposición El anuncio de la modernidad. Los estudios Moro, Madrid 2012 

Imágenes de la Exposición El anuncio de la modernidad. Los estudios Moro, Madrid 2012

Imágenes de la Exposición El anuncio de la modernidad. Los estudios Moro, Madrid 2012

lunes, 12 de enero de 2015

LA ESPÍA DE LA AZOTEA

Durante once años viví en el centro de Málaga, en un ático con vistas a la catedral y a los tejados del casco histórico; un piso centenario, con forma de dúplex, que aún echo de menos, y mira que ya hace ocho años que me mudé. Por entonces, el centro no era la feria continua en la que se ha convertido hoy día, y era un gusto vivir allí. Al otro lado de la pared tenía como vecino a Carlos Miranda, que también había estudiado en el Instituto Santa Rosa de Lima, en un curso por debajo del mío. De él sabía que era artista y que había expuesto en ARCO. Carlos se había hecho construir un pequeño estudio acristalado en la azotea, en el que elaboraba sus proyectos, así que cuando yo subía a tender la ropa, a tomar el fresco o a vigilar el chapoteo de los niños en la piscinita hinchable, no podía resistir la tentación de curiosear su espacio de trabajo. A través del largo ventanal se veía su mesa, sobre la que reposaban bocetos y maquetas de algunas de sus instalaciones. Ya sé que está feo espiar a los vecinos, pero en mi descargo anotaré que por entonces yo ya me había iniciado en esto del Arte. De todas formas, estoy segura de que Carlos sabrá perdonármelo. ¿Acaso no hace él lo mismo con otros artistas en sus últimas exposiciones?
 Carlos, o su heterónimo Polaroid Star, retrata con su cámara el lugar de trabajo de escritores, pintores y personajes de la cultura, como Garriga Vela, Chema Cobo o Rogelio López Cuenca, reinterpretando después esas instantáneas en un retrato caleidoscópico que nos convierte en espías y nos acerca al autor. 


El cuarto de las estrellas, estudio del escritor José Antonio Garriga Vela. Técnica mixta sobre tela, obra de Carlos Miranda.

 El espacio artístico de los autores ya nombrados, junto a los de Erika Pardo, Juan del Junco,  Simone Lucido, Giulia Ingarao y Carlo Lauro, aparecen retratados por Carlos Miranda en la Galería JM, bajo el intrigante nombre The Estate of Anonymous (VII): Stories from homes 3. Nueva colección de pinturas de Carlos Miranda sobre visitas de Polaroid Star.


Exposición de Carlos Miranda en la Galería JM de Málaga


Leonora Carrington. Un viaggio nel Novecento dal sogno surrealista alla magia del Messico, estudio de la historiadora de arte Giulia Ingarao. Técnica mixta sobre tela, obra de Carlos Miranda.

 El título de cada obra hace referencia al del proyecto en el que andaban trabajando cada uno de los autores.


El lenguaje, estudio del fotógrafo Juan del Junco. Técnica mixta sobre tela, obra de Carlos Miranda.



El lenguaje, estudio de Juan del Junco. Técnica mixta sobre tela, obra de Carlos Miranda.


"Me interesaba el desorden que se genera en un hogar cuando están construyendo el orden de un relato"
Carlos Miranda


Ciudad Picasso, estudio de Rogelio López Cuenca. Técnica mixta sobre tela, obra de Carlos Miranda.


Parigino nel profondo del cuore. Amori, di Paul Léautaud, estudio del musicólogo y crítico literario Carlo Lauro. Técnica mixta sobre tela, obra de Carlos Miranda.


Blow, estudio de Chema Cobo. Obra de Carlos Miranda, técnica mixta sobre tela.


 Tienen hasta el 17 de enero para visitar Stories from homes en la Galería JM, en el número 12 de la calle Duquesa de Parcent, yo ya la visité en diciembre, aunque en ese momento no llevaba la cámara encima, de ahí que las fotografías estén sacadas de la página de la galería www.galeriajm.com


Carlos Miranda (Fotografía: Gregorio Torres)

Carlos Miranda (Málaga, 1971), licenciado y doctor en Bellas Artes por la Universidad de Granada, es profesor en la Facultad de Bellas Artes de Málaga y vicedecano de la misma. La obra de Miranda está representada en numerosas colecciones privadas tanto en España como en Italia, y ha realizado diversas exposiciones individuales y colectivas, participando en importantes ferias nacionales e internacionales.


jueves, 8 de enero de 2015

LOS ESPIGADORES Y LA ESPIGADORA




Empiezo el año viendo Los espigadores y la espigadora, un documental de Agnès Varda al que todavía no había tenido tiempo de echarle el ojo; un film que se apoya en el cuadro Las espigadoras, de Jean-François Millet, óleo que actúa como metáfora de lo que Agnés nos muestra, que no es más que ella misma rebuscando imágenes, historias y personajes, explicándonos por qué estos últimos se dedican hoy día al espigueo.


Las espigadoras, óleo de Jean-François Millet 


 Al igual que las mujeres retratadas por Millet se inclinan para buscar y recoger los granos de trigo que escapan a la siega, los protagonistas de este documental deambulan por campos donde la cosecha ya fue recogida, y también por entre contenedores de basura donde recuperar la comida que desechan los supermercados o retirar los muebles y los electrodomésticos que dejan otros, pues Agnés nos presenta a espigadores rurales y urbanos. Los hay que espigan para cubrir esa necesidad básica que es la alimentación, otros que actúan por ética y por oposición al consumismo exacerbado de nuestra sociedad, y algunos que entroncando con aquello del objet trouvé recogen objetos que emplearán como material para sus creaciones artísticas.
 El documental nos lleva así a una reflexión crítica ante ese materialismo imperante, ante esa sociedad consumista y derrochadora de la que cada uno nos defendemos como podemos. Y también me lleva a darme cuenta de que mi labor en este blog es como el de esas espigadoras o rebuscadoras que se nos muestra, pues como ellas siempre ando recogiendo cosas para este espacio. En fin, ¡¡que no se nos agote la curiosidad este nuevo año que recién comienza!!

Podéis ver el tráiler en el siguiente enlace de Youtube:



 Agnès Varda (Bruselas, 1928) fue premiada con el León de Oro del Festival de Venecia en 1985 por su película documental Sin techo ni ley, y con el Premio César en 2009 por Las playas de Agnès.


Agnès Varda


domingo, 28 de diciembre de 2014

EL PACTO INVISIBLE

Galería de arte contemporáneo El Pacto Invisible
Fotografía: Lucía Rodríguez

Los que se dedican a novelar ficciones o realidades, saben de la dificultad que entraña la búsqueda de un buen título. A idéntico problema se enfrentan los blogueros, e incluso las familias que han de darle un nombre a sus hijos. Y es que tanto uno como otro va a acompañar a la obra o la persona en el tiempo, influyendo en muchos aspectos de su vida. De ahí su importancia. Pues bien, este reto lo superó con nota la galería de arte contemporáneo que abrió sus puertas en Málaga, el pasado doce de diciembre, con el sugerente nombre de El Pacto Invisible. Como cabía esperar, ese nombre no es baladí, y homenajea "a quien hasta hace poco más de un año ocupaba por derecho propio un importante lugar en el mundo del arte español: la galerista Evelyn Botella". El Pacto Invisible es un guiño a la labor de esta mujer, volcada durante décadas en el arte contemporáneo. "A su lado lo hemos aprendido todo de este inquieto, difícil pero también dulce mundo del arte de nuestro tiempo. Junto a nuestro cariño y agradecimiento, vaya nuestra distinción para una de las profesionales que más a luchado en nuestro país por la dignidad del artista y que mejor ejemplo de seriedad, rigor y honestidad han dado en la relación entre las galerías de arte y los artistas, colegas, críticos, coleccionistas, etc.", comentaba el otro día Gregorio Martínez, quien junto a Diego Acedo y Jeets Dhanani conforman este espacio para el arte. "Aunque la galería Evelyn Botella cerró sus puertas en Madrid, en 2013, todos los artistas que exponen ahora en Málaga han estado vinculados a ella. El Pacto Invisible es por ello una especie de homenaje y agradecimiento a su persona".
 Bajo ese prisma, y con los territorios deshabitados como temática, Nelson B, Rufo Criado, Cruz Novillo, Marisa González, Sofía Madrigal, Pablo Márquez y Francis Warringa presentan su obra en el nº 13 de la calle Molinillo del Aceite, en pleno casco histórico de Málaga.


Obra de Cruz Novillo en la galería de arte contemporáneo El Pacto Invisible
Fotografía: Lucía Rodríguez

Escultura de Nelson B delante de una obra de Rufo Criado
Galería El Pacto Invisible (Fotografía: Lucía Rodríguez)

Fotografía y escultura de Pablo Márquez en la galería malagueña El Pacto Invisible
Fotografía: Lucía Rodríguez

Escultura en madera de Sofía Madrigal en la galería El Pacto Invisible
Al fondo detalle de un cuadro de Francis Warringa
Fotografía: Lucía Rodríguez Vicario

Detalle de la escultura de Nelson B y de la pintura de Rufo Criado en la galería El Pacto Invisible
Fotografía: Lucía Rodríguez

Obra de Cruz Novillo en la galería de arte contemporáneo El Pacto Invisible.
Fotografía: Lucía Rodríguez

 Aquí os dejo algunas fotografías de la inauguración, donde tuve la suerte de compartir un rato de charla con Sofía Madrigal (Segovia, 1954), una artista con una obra tan personal y dispar que parece querer huir de los encasillamientos, y cuya labor creadora la lleva a moverse en los campos de la pintura, la escultura y el collage.


Inauguración de la galería de arte contemporáneo El Pacto Invisible, Málaga 12 de diciembre de 2014 Fotografía: Lucía Rodríguez

Inauguración de la galería de arte contemporáneo El Pacto Invisible, Málaga 12 de diciembre de 2014
A la derecha se puede ver una escultura y un óleo de Sofía Madrigal (Fotografía: Lucía Rodríguez)

Inauguración de la galería de arte contemporáneo El Pacto Invisible, Málaga 12 de diciembre de 2014
A la izquierda se puede ver una fotografía de Marisa González (Fotografía: Lucía Rodríguez)

Inauguración El Pacto Invisible. Málaga, diciembre 2014
Fotografía: Lucía Rodríguez Vicario

Inauguración de la galería de arte contemporáneo El Pacto Invisible
Fotografía: Lucía Rodríguez


 Avisados quedan todos los amantes del arte contemporáneo. Desde ahora ya tienen otro espacio de arte y de encuentro en la ciudad.

Nota: La galería contará con una programación anual basada en cuatro exposiciones de periodicidad trimestral. Estas exposiciones contarán con jornadas de puertas abiertas los días inmediatamente posteriores a la inauguración para luego estar a disposición de los interesados previa cita: www.elpactoinvisible.es


martes, 23 de diciembre de 2014

¡QUÉ NOS GUSTA DESEAR FELICES FIESTAS!

Hoy me he pasado todo el día escuchando ¡Felices Fiestas!, lo cual me recuerda que el tiempo vuela, que ya está aquí Nochebuena y Navidad y es momento de felicitaros desde mi blog. Aprovecho para ello la nueva grabación que Band Aid ha hecho de su canción Do They Know It`s Christmas? Un tema, en este caso a favor de los enfermos de ébola, que me retrotrae a la época en la que tenía 14 o 15 años.



Band Aid 30 - Do They Know It's Christmas? (noviembre 2014)



 ¡Que el 2015 traiga momentos agradables y mantenga alejados los problemas! Y que la inspiración, el arte y la belleza nos acompañen nuevamente a todos los que manchamos lienzos y manejamos colores. Que se cumplan proyectos y deseos.

lunes, 15 de diciembre de 2014

UNA MIRADA TENSA


Vanesa, Sandra, Alejandro, Sergio, Manu, Mar, Lucía y Julio contemplando la obra Revenant, óleo sobre lino, 190 x 200 cm.





Una mirada tensa es el título de la exposición que Juan Manuel Rodríguez inauguró el pasado jueves 11 de diciembre en Málaga. Y es ese efecto de tensión o de inquietud, lo que el artista pretende provocar en el espectador cuando se enfrenta a cualquiera de las diez obras que cuelgan de las paredes de la Sala Moreno Villa, un espacio expositivo del Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga.
 Envuelta en tonalidades frías, y prescindiendo de ornamentaciones superfluas, Juan Manuel utiliza y coloca en el lienzo a la figura humana, ya sea aislada, en grupo o fragmentada, para despertar, en palabras del propio artista, una reflexión sobre "la identidad humana, el estado de las almas y la fugacidad vital".


Obra de Juan Manuel Rodríguez


 Acompaña la muestra pictórica una escultura: el busto de una niña en yeso y escayola. Una disciplina a la que seguramente volverá en el futuro.






        


 

 La inauguración sirvió también como punto de encuentro de muchos de los artistas que compartimos con Juanma amistad y enseñanzas en los cursos de Olula del Río. Fue grato vernos de nuevo y echar un rato de charlas y risas.


Lucía Rodríguez, Mar Jiménez, Sandra, Vanesa, Manuel León, Julio Anaya, Juan Manuel  Rodríguez, Ignacio Estudillo y Alejandro Martín (de izq. a dcha) delante de la obra Lo innombrable, óleo sobre lino, 126 x 96 cm.

 Y si la afluencia de público en la inauguración es signo de buen agüero, no les quepa duda de que será una muestra muy visitada. Tienen para ello hasta el 31 de enero de 2015.



Una mirada tensa, Juan Manuel Rodríguez


martes, 2 de diciembre de 2014

ESTA LUZ NUNCA SE APAGARÁ

Fue en el escaparate de la ya desaparecida galería de arte Pablo Ruiz, en la calle Granada, donde me topé por primera vez con una obra de Ulibin: un cuadro de grandes dimensiones que, desde la cristalera, atraía como un imán las miradas de todos los transeúntes. Aquella pintura, como muchas de las que colgaban en el interior de la sala, mostraba una playa desolada en cuya arena había ido a estrellarse una nave espacial. No muy lejos de la estructura metálica, una mujer joven, contemplaba la escena desde su desnudez.


Visión, obra de Guennadi Ulibin


 La sensación de soledad, de hecatombe que emanaba del cuadro, me trasladó a aquel fotograma de El Planeta de los Simios, en el que Charlton Heston encuentra la Estatua de la Libertad asomando de la arena en la orilla de la playa, y comprende que no está en otro planeta, sino que ha regresado a la Tierra.


Eco de la civilización, obra de Guennadi Ulibin


 Valiéndose de tres elementos: el paisaje, las máquinas espaciales y la mujer, Guennadi Ulibin consigue transmitir el desasosiego de un futuro apocalíptico, pero a la vez la esperanza, representada por la figura femenina, de que lo humano siempre permanecerá. 


Obra de Guennadi Ulibin


 O tal vez los humanos abandonaron la Tierra por algún cataclismo, y ahora retornan de vez en cuando para echar un vistazo a lo que dejaron atrás, a esas orillas bañadas por la espuma y los atardeceres anaranjados.


Meditación, obra de Guennadi Ulibin


  Le he ido siguiendo la pista a Ulibin en el tiempo: a través de sus exposiciones en la galería Castelló 120, en Artelibre, en La Gallina Ciega y en los Premios de la Fundación de las Artes y Artistas; hasta que finalmente, hace un par de semanas, por esas circunstancias de la vida que se van enlazando de forma extraordinaria, pude conocerlo en persona y asistir a la foto sesión preparatoria de la que surgirán sus nuevas creaciones. De nuevo playas, rocas, atardeceres y una bella mujer, pero esta vez al natural, sin que aún se hayan plasmado en un lienzo.


Ulibin fotografiando a la modelo. Fotografía: Lucía Rodríguez Vicario.


 Gracias Guennadi por este fin de semana tan enriquecedor, y gracias Mariano y Ana por ofrecernos vuestra hospitalidad a mí, a Alfonso y a Mari Jose que posó para nuestras cámaras.