miércoles, 29 de abril de 2015

DEL FESTIVAL DE CINE DE MÁLAGA, LIBROS Y GRAFITIS





La única película que he visto del Festival de Cine de Málaga es El país del miedo, un título que les recomiendo desde ya aunque no se haya llevado ningún premio, pues te mantiene en tensión los 102 minutos que dura su metraje.




 Esa noche, después del estreno y de haber estado metidos en la piel de los protagonista, padeciendo con ellos, nos reunimos en torno a unas cervezas con César Martínez (productor de la película), Charo, y Sergio Barce (que estrena La emperatriz de Tánger con la misma editorial que Pedro). Solo faltó Pablo Aranda (que también acaba de publicar Los protegidos y tenía otro compromiso) y Pablo Cantos (que aunque ahora va a hacer dos años que no está entre nosotros, lo sigue estando), al que César dedicó unas palabras desde la tarima en el previo al pase: palabras que brotaban desde ese gran corazón que tiene César y que se le anudaban en la garganta, mientras Pedro y yo nos emocionábamos todavía más sintiendo cómo, poco a poco, se le iba la voz.

 Decía que tomábamos unas cervezas para celebrar el reencuentro, mientras aguardábamos a que se llevasen a César y a Charo al Photocall, y, entre tanto, hablábamos de literatura (la película esta basada en la novela del mismo nombre de Isaac Rosa, editada por Seix Barral)




y cine (el nuevo proyecto en el que está trabajando César y la película que estrenaba al día siguiente Daniel Guzmán, A cambio de nada, que a la postre ha sido el film que se ha llevado la Biznaga de Oro a la mejor película del festival).






 Fue hablando de Daniel Guzmán y del guión de otra película que dirigió César y que se llama Arena en los bolsillos (se estrenó en el Festival de Cine de Málaga en 2006), cuando salió el tema de los grafiteros y me enteré, sorprendida, de que Daniel Guzmán es Tifon, un histórico, como Muelle, del grafiti madrileño.






 Tifon no tiene nada que ver con esos artistas del asfalto como Banksy, Obey o D*Face, si no que es uno de esos grafiteros juveniles e ilegales que firmaba de modo reivindicativo en las paredes de Madrid, con el mismo estilo flechero de Muelle.


Daniel Guzmán es Tifon
Fotografía: Rosa Muñoz






  Y para volver a El país del miedo, la película con la que abrí la entrada, me gustaría dejaros aquí la imagen del desnudo que cuelga sobre el cabecero del dormitorio de los padres. Un grafito del que todavía no he conseguido la foto porque no sé el nombre del autor, pero que en cuanto lo averigüe lo añado.

viernes, 24 de abril de 2015

EL JILGUERO Y FABRITIUS






 El jilguero y Fabritius fue uno de los regalos que recibí en navidades y no ha sido hasta ayer, día del libro, cuando me sumergí en sus páginas. En ellas, su autora nos pasea por la vida del pintor Carel Fabritius, por la pintura holandesa del Siglo XVII, por la Holanda de la Guerra de los Ochenta Años y por la esencia de ese pajarillo que es el jilguero.

 La labor investigadora de Deborah Davis y la curiosidad por querer saber más sobre la vida de Fabritius y la historia del cuadro, ha dado como fruto este libro del que os hablo: un ensayo sobre este pintor holandés, aprendiz de Rembrandt y maestro más tarde de Vermeer; un artista al que le acompañaron en su vida las tragedias y las deudas y que, como ocurre en muchos casos, solo obtuvo un reconocimiento póstumo; un maestro que investigó las artes pictóricas en esa búsqueda de su propio estilo, algo que tanto deseamos encontrar los que nos movemos por este mundo.


 "Fabritius había llegado a un punto en que podía convertir cualquier lienzo en una copia razonable de Rembrandt, destreza que compartían algunos de los mejores alumnos del artista, para consternación del Proyecto de Investigación sobre Rembrandt creado varios siglos más tarde. Para Fabritius, el verdadero desafío radicaba en encontrar su propio estilo, y poco a poco fue adquiriendo más confianza acerca de sus opciones."


Agar y el ángel. Obra de Fabritius.

 "Pintar lo inesperado (entre otras cosas, dioses con los pies sucios, que podrían interpretarse como pies de barro) y representar temas tradicionales desde una perspectiva totalmente nueva se convirtieron en las señas de identidad de Fabritius. Una de sus obras más originales fue su primer autorretrato, realizado en 1647."


Autorretrato. Obra de Fabritius.


 "Por ejemplo, Fabritius y su compañero Samuel van Hoogstraten estaban fascinados con la idea de experimentar con la perspectiva, de alejarse de los cuadros planos y unidimensionales y crear la ilusión de profundidad pintando el equivalente de la moderna "toma" de gran angular. Fabritius plasmó esa idea brillante en Una vista de Delft, un pequeño óleo sobre lienzo (15x31) que representa la iglesia nueva en la intersección de dos calles, la Oud Langendijk y la Vrouwenrecht. En un extremo del cuadro un hombre está sentado frente a la iglesia, junto a una mesa de instrumentos musicales. En el otro, se alza un árbol y una hilera de casas se aleja en la distancia. El cuadro parece extrañamente curvado, con ángulos extremos, hasta que se lo visualiza acoplado al interior de un objeto llamado "caja de perspectiva". 
 Fabritius y Van Hoogstraten podrían haber inventado ese curioso artilugio holandés que en otras partes del mundo llegó a ser popular con el nombre de peepshow, "mundonuevo"." 


Una vista de Delft. Obra de Fabritius


"El dramático fallecimiento de Fabritius en el Trueno lo convirtió en una celebridad local, y los coleccionistas descubrieron regocijados cómo se revalorizaban sus cuadros. [...] A los cuadros de Fabritius quizás le fuera bien, pero no así a su viuda, Agatha, quien estaba inmersa en serias dificultades económicas. Su marido murió como había vivido, endeudado, y le correspondió a ella hacerse cargo de sus facturas."


 La novela, además de revelar el recorrido del cuadro desde que se pintó hasta nuestros días -actualmente se exhibe en una de las salas del Museo Mauritshuis de La Haya-, se detiene en el estudio del jilguero como tal, introduciéndonos en su simbología y en su papel en la sociedad y en el arte, reflexionando también sobre su cautiverio.


"Una de las primeras referencias al jilguero lo sitúa en la antigua Jesusalén, en la crucifixión de Jesucristo. Según una leyenda cristiana, la compasiva criatura vio a Jesús sufrir bajo el peso de su corona de espinas y de inmediato voló hasta su cabeza y utilizó su fuerte pico para arrancar las dolorosas púas. Una gota de la sangre sagrada de Jesús salpicó al jilguero, lo que le dió a su rostro su inconfundible máscara roja, y lo vinculó para siempre a la Pasión de Cristo."


 "El compositor barroco italiano Antonio Vivaldi sentía tanta fascinación por el canto del jilguero que compuso El jilguero, un concierto para flauta y cuerda que rinde homenaje al talento musical del ave."
                  https://www.youtube.com/watch?v=bH_q_gESPhU



 "Leonardo da Vinci , que estudió la ciencia y el folclore de las aves, sostenía: "El jilguero es un pájaro del que se cuenta que, si se lo lleva junto a un enfermo, si éste ha de morir,vuelve la cabeza y no lo mira; en caso contrario, no aparta la vista de él y así lo libra de su enfermedad". Una mirada marcaba la diferencia entre la vida y la muerte."

 "El historiador de arte y observador de aves Herbert Friedmann escribió un libro entero sobre el tema. Su estudio, The Symbolic Goldfinch, enumera 486 pinturas que representan a la Virgen María y al Niño con un jilguero. [...] La Virgen del jilguero, de Rafael (1506), es una magnífica excepción a este enfoque progeriano. El niño Jesús de Rafael tiene un semblante sabio para su edad, pero al mismo tiempo agradablemente lozano y querúbico."



La Virgen del jilguero. Obra de Rafael.


 Seguramente, sin la fascinación que creó en la autora la novela El jilguero, el betseller de Donna Tartt, no estaría hoy hablándoles sobre este librito.






 Una fascinación que debe ser parecida a la que siento cuando veo la portada del libro de Deborah Davis sobre la estantería: ese pajarillo apoyado en su comedero, sin jaula pero encadenado a una barra, que parece mirarnos. Una portada con una obra de arte, y un libro con mucho arte en su interior.

viernes, 3 de abril de 2015

EL ARTE Y EL MERCADO




La portada de El País Semanal del pasado domingo día 29 nos presentaba al artista Óscar Murillo bajo el titular: "Este hombre ha revolucionado el mercado del arte". Y yo, que acabo de leer estos días "El mapa y el territorio" de Houellebecq y que todavía tengo sobre la mesa de la cocina los recortes de periódicos alusivos a ARCO, no paro de darle vueltas a esto del "mercado del arte": los precios que algunas obras alcanzan, la fama a la que algunos artistas llegan, quién decide lo que "vale" y lo que no...





 Aunque "El mapa y el territorio" abarca diversos temas, como la muerte, las relaciones interpersonales, el consumismo o el dinero, la novela arranca con el encuentro entre esos dos grandes pesos pesados del Arte Contemporáneo que son Jeff Koons y Damien Hirst. Es ese tratamiento que hace el francés del mundo artístico, lo que me atrajo a sus páginas: el mercado del arte, el papel de los críticos y la galerías... De hecho, el protagonista es un artista: un pintor y fotógrafo que, casi por casualidad y de manera inesperada, alcanza el éxito en su carrera con obras de títulos tan extravagantes e irónicos como El arquitecto Jean-Pierre Martin abandonando la dirección de su empresa, Bill Gates y Steve Jobs conversando sobre el futuro de la informática o Damien Hirst y Jeff Koons repartiéndose el mercado del arte.

 El libro de Houellebecq, con una escritura fluida y dinámica, te engancha con una sucesión de hechos que inesperadamente envuelven al protagonista, al final de la novela, en la resolución de un caso criminal del cual no quiero darles cuenta. Sí puedo adelantarles que el título (El mapa y el territorio) hace referencia a esa dualidad entre lo esquemático y ordenado de un mapa y la reinterpretración que cada uno hace de éste para convertirlo, con sus propias percepciones, en un territorio. Las líneas planas de las calles de un barrio parisino, trazadas sobre un papel, frente a esas mismas calles en tres dimensiones por las que pasean los personajes que aparecen en sus páginas.






Plaza de la República, París


 Quizás eso mismo sea lo que pasa con el arte, cuya interpretación se atiene inequívocamente a la propia experiencia de cada espectador. Un observador que, a veces, es fácil de manipular, como lo demuestra el hecho de que todos los artistas emergentes y cotizados arrastren siempre la interrogante de saber si, pasado el tiempo, seguirán manteniéndose arriba. Artistas, que aunque quizás sólo lo sean de momento, no quieren perder el salto. Artistas a los que la historia del arte habrá de poner en su sitio.

 Y dicho esto, vuelvo a los recortes que hay sobre la mesa y releo los subrayados: 

"Wilfredo Prieto dio el pelotazo mediático en Arco con un vaso medio lleno, y le puso de precio 20.000 euros. Mucha gente coincide en que si le hubiese puesto a su obra dos euros, no sería arte, sería un vaso medio lleno. [...] En realidad el verdadero arte, y no es un arte menor, es ponerle precio a algo que un camarero en cualquier bar sirve gratis".


Wilfredo Prieto

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/02/28/actualidad/1425149901_581064.html 

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"El artista "contemporáneo" cada vez depende más de las manos del galerista, de su capacidad de convencer del potencial de revalorización de la obra".

http://www.diariosur.es/opinion/201503/04/arco-arte-contemporaneo-20150304001047-v.html

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"Es una cuestión de mercado. La inversión en arte es ahora más rentable que la Bolsa o el sector inmobiliario. Es la única industria, si la podemos llamar así, que no está regulada por nada. Uno compra una obra hoy y dentro de cuatro años vale cinco veces más. Eso no pasa en otros sectores".




Obras de Liliana Porter


http://cultura.elpais.com/cultura/2015/02/17/babelia/1424170514_431175.html

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 "SIEMPRE LO PIENSO: no malgastar el tiempo hablando de lo prescindible. Luego, de pronto, se me sube la sangre a la cabeza y me pongo guerrillera, sobre todo porque se va a comentar mucho la muestra y va a estar muy a mano -en unos unos meses visitará el Guggenheim de Bilbao-, así que me siento obligada a advertirles: se trata de una exposición que se pueden perder. Mejor dicho: que deben perderse. [...] Eso es lo malo de propuestas como las de Koons: dar argumentos a los que piensan que el arte producido ahora mismo es un montón de estupideces para incautos. [...] En la muestra -que se hace eterna sala tras sala- se resume una trayectoria larguísima de Koons: a punto de ser interesante en los primeros años, incluso con sus apropiacionismos y sus imágenes del entonces mediático Michael Jackson con el monito todo de oro, una escultura tan circulada como la cama de Emin; pasando por sus "actuaciones" con la pornoestrella Cicciolina; hasta llegar a la obra reciente para la cual por mucho que busco no encuentro el adjetivo. [...] el rey del pop (refiriéndose a Jeff Koons) es hoy, sobretodo, el rey de las finanzas. Y no sigo porque hablar de dinero es una ordinariez y si no se habla de dinero en esta exposición queda poco por decir".


Obra de Jeff Koons

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/06/30/babelia/1404147165_515619.html

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"De lo que no le gusta hablar a este artista es de precios. Sabe que son altos, pero no se vuelve loco por ello. Lo que no quiere es que el mercado secundario desbarate los precios de su obra. "Me disgustaría ver subastas en las que un cuadro mío multiplicase su precio por tres. No podría impedirlo, pero no me gustaría. Distorsiona el mercado y no en beneficio del arte o de los artistas precisamente".


Secundino Hernández


http://cultura.elpais.com/cultura/2014/06/24/babelia/1403602023_785037.html

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"[...] los 356.000 euros que, dicen, pagó Leonardo DiCaprio por uno de los cuadros de Murillo en una subasta. Aquel radical salto a la fama fue seguido de acusaciones: se decía que el coleccionista Charles Saatchi había inflado el mercado con la compra de ocho obras de Murillo. En en reportaje televisivo, el artista mismo decía mostrarse en contra. "Puedo estar en desacuerdo de cómo funciona el mercado, pero yo no estoy aquí para satisfacer a nadie".  Carlos Urroz, director de Arco, cree que la explosión de Murillo es justa, pero aconseja serenidad: "El crecimiento en el mercado se puede deber a causas imprevisibles. Pero una vez se da, la consolidación dentro de él depende en gran parte del artista".


Leonardo Di Caprio con una obra de Óscar Murillo


http://elpais.com/elpais/2015/03/27/eps/1427483053_191694.html

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"Son pocos los que conocen qué pinta realmente el tierno Óscar Murillo y muchos los que saben el precio de sus obras, que alcanzan el cuarto de un millón de euros".


Óscar Murillo


http://elpais.com/elpais/2015/03/31/eps/1427822893_994509.html



Nota: Gracias a Miguel Ángel Moya por pasarme el libro de Houellebecq, y a Pedro por sembrarme de papelitos la mesa de la cocina.

domingo, 15 de marzo de 2015

EL CRISTO QUE VOLVIÓ A VER LA LUZ


El Cristo Resucitado de la parroquia de La Concepción de Albox, Almería
Obra de Andrés García Ibáñez
(Fotografía: La Voz de Almería)


Hace ya unos días que dieron en Telecinco la noticia del destape del Cristo de Albox, y nos contaban que por fin se descorrían las cortinas del altar de la iglesia de La Concepción, dejando visible el fresco que hace quince años pintó Andrés García Ibáñez bajo la inspiración de una obra de El Greco. Se trata de la imagen de un Cristo que por decisión del anterior párroco, y debido a las formas afeminadas de la imagen, se había mantenido oculta los últimos cinco años tras el cortinaje. Su sucesor al frente de la parroquia, alentado por muchos de los feligreses, ha decidido volver a hacer accesible esta obra a todos los vecinos y visitantes del pueblo, prevaleciendo el valor artístico sobre cualquier otro.


"Invertí un día y medio en hacerlo y antes de terminar, el párroco de entonces, Don Tomás Cano (hoy vicario general), ya me dijo que le parecía que tenía cierto ramalazo; yo la verdad es que sólo estaba pensando en el Resucitado de El Greco", explicó el pintor en 2010.


"He de reconocer que me alegra que al fin haya sido liberado. Esa obra y todo el conjunto mural que pinté para esa iglesia lo hice con el corazón de lomero que pasó allí su primera infancia, donde están mis mejores recuerdos junto a los míos. Y especialmente el Resucitado fue un trabajo donado por mí al pueblo de Albox"


 Para mí, el fresco es una imagen valiente que se sale de lo establecido. Y, aunque esa no ha sido la intención del autor, no me importaría que hubiese un cristo homosexual, o negro, o gitano, o de cualquier otro colectivo que pudiese estar hoy día marginado por alguna parte de la sociedad; pues me gusta, tanto en éste como en otros aspectos, que existan diferentes puntos de vista, que no haya un único enfoque. Por lo mismo, como es normal, las opiniones que se han escuchado estos días en las calles de Albox son diversas. Las ha habido a favor y en contra del Cristo, en un pueblo en el que vivió el pintor sus primeros años y que está a tan solo 17 kilómetros de Olula del Río, donde se encuentra el Museo Casa Ibáñez, un lugar en el que poder ver la obra de este pintor que goza de reconocimiento a nivel internacional.


La infancia de Baco, obra de Andrés García Ibáñez


 Por  cierto que en el altar de la iglesia de San Sebastián, en Olula del Río, cuelga, desde el año pasado, una imagen del santo y patrón del pueblo, firmada por Andrés Ibáñez.


Altar de la Iglesia de San Sebastián de Olula del Río, Almería
Fotografía: Lucía Rodríguez


Obra de Andrés García Ibáñez en la iglesia de San Sebastián de Olula del Río
Fotografía: Lucía Rodríguez


 Y los malagueños tenemos la iglesia de La Esperanza, cuyos frescos interiores son obra del artista.






 



 Por si queréis profundizar en el tema, aquí os dejo el enlace de la noticia en el periódico La Voz de Almería.
http://www.lavozdealmeria.es/Noticias/78330/5/Liberado-tras-cinco-a%C3%B1os-el-Cristo-


domingo, 8 de marzo de 2015

ARTE CON ETIQUETAS


Día Internacional de la Mujer

Hoy es el Día Internacional de la Mujer (me lo recuerda la cabecera de Google y algunos whatsapp en el móvil), así que me he cogido un montón de artículos que tenía sobre la mesa de la cocina y, aprovechando el día primaveral que hace hoy, me he sentado en el porche a leerlos. La mayoría, coincidencias de la vida, son sobre la discriminación que vive la mujer en el mundo del arte.

 Las ventajas de ser mujer artista, se lee en uno de ellos (¿Tienen que desnudarse las artistas para que hablen de ellas?), son entre otras: "Saber que tu carrera profesional puede repuntar cumplidos los ochenta años. Tener garantía de que, no importa el tipo de arte que hagas, se etiquetará siempre como femenino. Tener la oportunidad de elegir entre una carrera profesional y la maternidad o no tener que pasar por el bochorno de que te llamen genio".


Póster de 1989 de las Guerrillas Girls


 El artículo, publicado en Babelia y firmado por Tania Pardo, habla sobre Guerrilla Girls, un colectivo que celebra 30 años de activismo feminista, así como de una instalación de Carla Zaccagnini en el Reina Sofía que denuncia la denigración de la mujer en un mundo cultural dominado por hombres.

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/01/22/babelia/1421932980_016345.html 

 Babelia volvía a traer a colación el artículo unas semanas después, contraponiendo  dos visiones distintas en el apartado de Opinión: la de Estrella de Diego (Por fin, vestidas) y la de Javier Maderuelo (Ni clases, ni sexos).

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/02/09/babelia/1423500586_582730.html

 Yo no estoy a favor de las cuotas, no me gusta que sea impuesto un porcentaje de participación de la mujer en ciertos estamentos. Creo que cada uno debe estar donde está por sus méritos, por la calidad de su trabajo o proyecto. Pero no es menos verdad, que el papel de la mujer en el mundo del arte ha estado, en buena medida, sesgado por los hombres, que son quienes registraron la historia.

 Para mí, la clave del  asunto radica en que la creación artística con mayúsculas requiere dedicación absoluta, y que la maternidad y las tareas de la vida cotidiana suponen un hándicap para ello. Aún así, lo importante y necesario es que cada una se posicione en sus prioridades u obsesiones, ya sean artísticas, laborales o personales, y se vuelque en ellas. Así que yo, por mi parte, seguiré exprimiendo las horas del día para poder seguir desarrollando mi faceta artística. Y como yo, supongo que muchas.

 ¡Felíz Día Internacional de la Mujer*!

*Conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.


miércoles, 25 de febrero de 2015

ATÍN AYA: EL FOTÓGRAFO QUE INSPIRÓ UNA PELÍCULA





Lo bueno de las vacaciones de Semana Blanca es que no hay que madrugar y que se puede desayunar sin prisas, como si fuese sábado o domingo. Además, estos días el sol entra por la cristalera y es un gusto prolongar el momento con una revista en las manos. Es así como esta mañana me he encontrado con un artículo que aúna Cine y Fotografía: El fotógrafo que inspiró 'La isla mínima'. No os preocupéis si no habéis visto la película, que no os voy a hacer spoiler (que es como llaman mis hijos ahora a lo que de toda la vida ha sido destriparte una película, un libro o una serie de televisión). Todavía no he ido a ver la cinta, pero desde hoy ya tengo otra razón para hacerlo.





 El artículo del XLSemanal, firmado por Fernando Goitia, nos muestra las fotografías que hizo el sevillano Atín Aya en las marismas del Guadalquivir. Unas imágenes que inspiraron la película de Alberto Rodríguez.


Lucio de Esparragosilla grande 1991-1996. Fotografía de Atín Aya


Isabel y Manuela Hueso Santos 1991-1996 (Atín Aya)


Alfonso Vera Humanes y Rosario León Jiménez en el poblado Queipo de Llano
1991-1996 Fotografía de Atín Aya


Poblado de Alfonso XIII 1991-1996. Fotografía de Atín Aya


Fotografía de Atín Aya

"Yo ni siquiera me dedicaba profesionalmente al cine -rememora Rodríguez-. En 2000 vi una exposición de Atín Aya llamada Marismas del Guadalquivir, 1991-1996. Yo conocía la zona, había oído hablar de Aya..., pero fue un auténtico shock. Aquellas imágenes transformaron toda mi percepción del lugar. Estaba con Alex Catalán, director de fotografía de La isla mínima, y salimos los dos pensando: 'Es el escenario perfecto para un wéstern crepuscular bestial. El entorno convertido en un personaje'. Y ya nunca dejamos de darle vueltas. Por eso, cuando dicen que nos inspiramos en True Detective, me da la risa. Atín Aya fue la verdadera inspiración".


Fotografía de Atín Aya


Paisaje en la Marisma del Bajo Guadalquivir junto a Trebujena 1991-1996
Fotografía Atín Aya


Paisaje con duna en el camino del Palacio Doñana 1991-1996. Fotografía: Atín Aya 


 La película, a su vez, me ha descubierto a un gran fotógrafo.
Joaquín Aya Abaurre (Sevilla, 1955-2007), más conocido como Atín Aya, comenzó a estudiar fotografía en la escuela Photocentro de Madrid en 1981, después de licenciarse en Psicología por la Universidad de Granada. Ese año, empezó a trabajar también en la sección de archivos y laboratorios de la agencia Cover, fundada por Aurora Fierro y su maestro Jordi Socias. De vuelta a Sevilla, trabajó como reportero gráfico, entre 1982 y 1986, para ABC y Diario 16 Andalucía. Y por esos años comenzó sus primeras series documentales.


Atín Aya fotografiado por Pedro Albornoz


 Con exposiciones individuales y colectivas en ciudades como Sevilla, Madrid, Barcelona o Nueva York, Atín Aya recibió en 1991 el Primer Premio Fotopress en el apartado de Cultura y Espectáculos. En 1997 obtuvo la Beca Fotopress de la Fundación La Caixa, lo que le permitió completar la serie Marismas del Guadalquivir, un conjunto de imágenes que han vuelto a la actualidad gracias a la película de Alberto Rodríguez. Lamentablemente, Atín Aya falleció en 2007 sin poder disfrutar de este momento.


El fotógrafo Atín Aya (Fotografía: Paco Martín)


Aquí os dejo el enlace del artículo de Fernando Goitia en el que podemos ver las fotos de Atín Aya confrontadas con los fotogramas de la película y los comentarios del propio director. 



Fotografía de Atín Aya


El actor malagueño Antonio de la Torre en un fotograma de La isla mínima


"Atín reflejó un modo de vida casi extinto. Y, en ese ámbito, el barquero es un auténtico símbolo. Traslada cada día a quienes trabajan al otro lado en un eterno viaje de ida y vuelta, sin fin. Porque el tiempo en la marisma es distinto, como si se detuviera a veces. Aquí, tiempo y espacio van unidos. Hay puntos en que no ves un ser humano en el infinito, solo la planicie. Se dice que en la marisma, aunque no veas a nadie, alguien te está observando a ti. Es muy inquietante".


 También os anoto la página web del fotógrafo, gestionada por sus herederos, donde podéis profundizar en su obra.