viernes, 6 de noviembre de 2015

ARTSEVILLA 2015


Cartel ARTSEVILLA, 2015 (Fotografía: Lucía Rodríguez)

Uno acude a una feria de arte a ver qué se encuentra: una obra que le emocione, un artista que desconozca, o una galería a la que merezca la pena seguir. Y ese fue el motivo que me llevó a la I ArtSevilla el pasado domingo 18 de octubre. Lo que no me imaginaba es que, encima, me fuese a encontrar con amigos, pues por allí estaban, junto a sus obras, Barahona, Tarsicio y Chiqui Díaz. Qué alegría ver a Antonio Barahona, que sin dejar de lado su temática de vegetación le está dando un giro a la pincelada y a la paleta.


Obra de Antonio Barahona  (Fotografía: Lucía Rodríguez)

Obra de Antonio Barahona  (Fotografía: Lucía Rodríguez)

Obras de Antonio Barahona  en el stand de la galería ArtFactory 7 de Sevilla.
(Fotografía: Lucía Rodríguez)


https://www.facebook.com/AntonioBarahonaArtistaPlastico/?fref=ts


 A Alberto Tarsicio, y sus marinas salpicadas de gotas de sal y de color.


Obra de Alberto Tarsicio. (Fotografía: Lucía Rodríguez)

Obras de Alberto Tarsicio. (Fotografía: Lucía Rodríguez)

Obras de Alberto Tarsicio en el stand de la galería Javier Román de Málaga
(Fotografía: Lucía Rodríguez)
https://albertotarsicio.wordpress.com/

 Y a Chiqui Díaz, con unas esculturas de animales que parece que están a punto de ponerse en movimiento.


 Esculturas de Chiqui Díaz en el stand de la galería Lola Catalá de Madrid
(Fotografía: Lucía Rodríguez)

Esculturas de Chiqui Díaz  (Fotografía: Lucía Rodríguez)

Escultura de Chiqui Díaz. (Fotografía: Lucía Rodríguez)
http://chiquidiaz.com/


 Con todos ellos pasé un buen rato de charla, lo que mejoró y enriqueció la visita, pues ya no sólo fue el ver sus trabajos expuestos, sino también el poder comentar proyectos, enfoques, visiones y opiniones.


Escultura de Javier Ayarza en la entrada a ARTS. (Fotografía: Lucía Rodríguez)

 También conocí por Chiqui a Javier Ayarza, un escultor cuyo tema es la fauna marina y las aves. Ayarza utiliza distintos materiales, pero las esculturas que mostraba en esta feria estaban realizadas en madera, un material orgánico que por su calidez nos acerca más a lo humano y lo vivo, algo que tiene mucho que ver con su implicación en la defensa de la naturaleza y el medio ambiente, hecho que no solo queda manifiesto en su obra y  en su conversación, sino también en sus distintos compromisos con distintas oenegés o en su proyecto con la marca SaveSqualo. Fue un placer conocerlo y escucharle hablar de anécdotas, viajes y proyectos.


Escultura de Javier Ayarza en el stand de la galaría ArtFactory 7 de Sevilla
(Fotografía: Lucía Rodríguez)

Escultura de Javier Ayarza.  (Fotografía: Lucía Rodríguez)


Y disculpad el retraso. Ya sé que han pasado dos semanas desde ArtSevilla, ¡¡pero es que ando muy atareada!!

martes, 13 de octubre de 2015

BALTHUS. MEMORIAS



He de confesar que conocía poco de Balthus: tan solo algunos de sus cuadros de niñas preadolescentes, y que su esposa era japonesa. Esto último lo sabía porque una vez vi una fotografía en blanco y negro del pintor, ya casi anciano, acompañado de una guapa oriental en kimono, una imagen que se me quedó grabada por lo que tenía de exótica y encantadora. Balthus y su esposa, la condesa Setsuko, decía el pie de foto, aunque el nombre real de él era Baltusz.

"Era el nombre de uno de mis primos polacos, un Rzweski, que tenía la costumbre de pasearse en camello... Alguien más bien excéntrico... Cuando nací, mis padres esperaban una niña. No habían pensado en un nombre de chico. Así que me pusieron el nombre en memoria de mi primo. Mucho más tarde, cuando comenzaba a firmar mis cuadros con ese nombre, supe que existía un pintor belga homónimo. Por ello cambié la ortografía de Baltusz por Balthus."


Balthus y su esposa, la condesa Setsuko

 Ahora, después de leer Balthus. Memorias puedo decir que conozco al pintor, o al menos que me he empapado de su vida y su esencia. El libro, escrito de una forma sencilla, cercana y amena, te atrapa desde el principio, desde ese "Hay que aprender a atisbar la luz".
 Por eso de que no se trata de una biografía sino de unas memorias, el texto se configura con reflexiones, recuerdos, críticas, encuentros, anécdotas y emociones. Durante dos años Balthus dictó estas memorias a Alain Vircondelet "que, minuciosamente y con pasión, anotó durante sus numerosas visitas a la casa de Rossinière las palabras y observaciones del pintor, respetando con rigor este texto que pertenece, ya para la eternidad, a uno de los grandes maestros de la pintura del siglo XX."


AVISO AL LECTOR

"Estas Memorias son el fruto de un trabajo de dos años, durante los cuales Balthus se sinceró como pocas veces lo había hecho a lo largo de su vida. Unas conversaciones que le encantaban y le llenaban de gozo. Quería que se entendieran como lecciones de vida, las últimas enseñanzas de un pintor para quien, como diría Péguy, "solo la tradición era revolucionaria" y decididamente moderna."
Alain Vircondelet


 Terminar la lectura de sus memorias es terminar con la cabeza llena de lo que fue su vida de casi 100 años: nos hace saber de su infancia; de su ambiente familiar; de sus amistades (entre las que se cuentan Giacometti, Picasso, Camus, Malraux, Fellini, Philippe Noiret, Tony Curtis, Richard Gere, Bono y Sharon Stone); de su visión de la pintura y los grandes maestros; de su obsesión por su trabajo y la búsqueda de la belleza.


Balthus en su estudio en 1956.  Fotografía: Time Life Pictures


"El estudio es el lugar del trabajo. De la dura faena. El lugar del oficio. Es fundamental. Es allí donde me recojo, como en un lugar de iluminación. Me acuerdo del de Giacometti. Mágico, lleno de cosas, materiales, papeles y una sensación general de estar cerca de los secretos. Siento mucha admiración y respeto, mucho cariño también por Giacometti. Era un hermano, un amigo. Por eso tengo esta fotografía suya, no sé quién la hizo ni de dónde ha salido, pero así trabajo a la sombra de Alberto, bajo su mirada benévola, estimulante. Habría que decirles a los pintores actuales que todo se decide en el estudio. En la lentitud de su tiempo."


Alberto Giacometti.  Fotografía: Sabine Weiss

 Balthus vivió la pintura desde niño. Su padre era historiador de arte y su madre dio clases con Bonnard. Él, sin embargo, fue autodidacta, estudiando directamente a los maestros: Piero della Francesca, Masaccio, Poussin, Courbet, Delacroix, Cézanne...


 "Yo tenía confianza en mis queridos italianos, en la unidad rigurosa y espléndida de Poussin, en la escrupulosidad de Courbet. No se trataba de copiarlos sino, partiendo de ellos, llegar primero hasta ellos y luego seguir por el camino que habían abierto, avanzar."


 "Está muy extendida la creencia de que el artista debe partir de cero, el propio Ingres les decía a sus alumnos que saber demasiado estropeaba el dibujo. Yo diría más bien que hay que ser como los poetas del Renacimiento, que se consideraban herederos de una sabiduría antigua, de una tradición que se tornaba filiación, e inventaban nuevas formas partiendo de ellas. Esa intuición bien entendida ha dado grandes cosas. ¿Qué habría sido de mí sin mis peregrinaciones, cuando salía de mi cuartito de un ático que daba a la plaza Santa Croce de Florencia y, después de mi trabajo subalterno (un expediente más), iba a los Carmine para entrar en la capilla de Masaccio? ¿Qué habría sido de mí sin mis escapadas a Castiglione d'Olona para admirar a Masolino, a Arezzo para copiar a Piero della Francesca en San Francesco, a Borgo San Sepolcro para tratar de entender la sabia geometría de la Resurrección de mi querido Piero, o a Siena para pasar tardes enteras mirando a Simone Martini? ¿Y sin los largos ratos que pasé junto a Poussin, Corot, Courbet, Cézanne, con quienes hallaba el mismo ascetismo, el mismo dibujo vibrante que con mis queridos toscanos?"


 "La verdadera modernidad consiste en volver a inventar el pasado, en descubrir la originalidad a partir de ellos, de sus experiencias, de sus hallazgos. Nunca me he sentido tan libre como cuando era joven y copiaba a Poussin o a Piero della Francesca en el Louvre o en Arezzo. ¡Y cuánta modernidad encontraba en ellos!"

 Es éste un libro que nos da muchas muchísimas pistas para llegar a entender el arte y la belleza, la Verdad de la que hablan, nos hablan (Antonio López nos lo repite constantemente), los grandes maestros; un libro que para mí ya es un referente. 


 "Cada mañana miro el estado de la luz. Solo pinto con luz natural, nunca con luz eléctrica, solo con la que cambia con los movimientos del cielo, ondula, da visos y organiza el cuadro."

 Es curioso, acabo de nombrar a Antonio López y me he dado cuenta de las muchas cosas que comparte con Balthus, entre ellas la idea de que un cuadro no se termina nunca, de que más bien se abandona: porque no hay más remedio que entregarlo, porque encontramos dificultades que no somos capaces de resolver, o porque simplemente nos cansamos de él y queremos empezar otro diferente. Entonces "el cuadro queda detenido, pero nunca terminado".


"Tengo fama de pintar un cuadro en diez años. Yo sé cuando está terminado. Es decir, cuando está cumplido." 

Balthus

"Entonces ya me enfrascaba en el trabajo, que sigue siendo una de mis ocupaciones más asiduas, perfeccionista y remiso a poner el punto final al cuadro, tanto que Setsuko teme que cualquier día saque uno de mis cuadros antiguos y me dé por rectificar una línea, retocar un color, o peor aún, borrarlo todo..."
Balthus

 "A veces, antes de empezar a pintar, me quedo un buen rato meditando delante del lienzo, acostumbrándome a él. Establezco con él una familiaridad prolongada, a veces los cambios son imperceptibles, otras veces la condesa teme que lo borre todo, que empiece de nuevo el cuadro. Es un trabajo imprevisible que acaba siendo una connivencia secreta, un encuentro misterioso. El cuadro me enseña a rechazar la rueda frenética del tiempo. Él no corre en pos de ella. Lo que trato de alcanzar es su secreto. La inmovilidad."
Balthus 

 También la convicción de que el artista no es más que el eslabón de una cadena que empezó hace muchísimo tiempo, de ahí su insistencia en la importancia de conocer la historia del arte, de saber de la antigüedad, de conocer a los Maestros (Antonio siempre habla de Velázquez, de Fidias, de Pompeya...), porque a partir de ahí surgirán las nuevas creaciones.

"Empezar de cero, partir de la nada no tiene ningún sentido si el pintor no se ha alimentado antes con toda la historia del arte, si no la ha asimilado, y a partir de ahí se limita a transfigurarla con lo que él es, lo que él ve y siente."
Balthus

 En definitiva, un libro sin desperdicio, del que no puedo resistirme a extraer un último consejo, más en estos tiempos que corren en el que sólo se busca lo espontáneo, lo efímero, lo rápido.


"[...] debemos conseguir cada vez más soledad y silencio, mezclarnos con los maestros de antaño para volver a inventar el mundo y no dejarse enredar por las falsas sirenas, el dinero, las galerías, la vida mundana, etcétera."


La falda blanca, óleo sobre lienzo (130 x 162 cm). Balthus, 1937
Fotografía: T. Amman Fine Art AG, Zurich

 Si queréis más, podéis conseguir el libro en la librería Proteo y Prometeo, pinchando sobre el siguiente enlace:

https://www.libreriaproteo.com/libro/ver/id/1372822/titulo/memorias.html



domingo, 4 de octubre de 2015

DOS CUADROS Y SUS CONSECUENCIAS. Sofía Madrigal




de: Lucía Rodríguez Vicario luciarodriguezv@gmail.com
para: Alfonso
fecha: 2 de octubre de 2015, 14:03
asunto: Fwd: Invitación inauguración
enviado por: gmail.com

A esta inauguración es a donde vamos esta tarde. De Sofía Madrigal te hablé algo, un poco, lo poco que sabía de su vida austera, dedicada al arte, aislada del mundillo de las galerías y del show business. Tal vez por eso, apenas hay información de ella en internet. Creo que tiene un mundo muy suyo, muy propio. Toca muchos palos: madera, lienzo, cartón, estructuras con objetos reciclados...; expresionismo, cubismo, abstracción...; instalaciones, dibujos, esculturas... Se puede decir que hace de todo. Y no hay duda de que su obra la representa. Cuando la ves, cuando hablas con ella, ves esa forma de simplificar, ese minimalismo, ese ascetismo. No hay en su obra ostentaciones de color ni de materiales ni de dimensiones. Ella es su obra y viceversa. A mí lo que más me emocionan son sus tallas en madera, esos "Silos" que me recuerdan a Capadocia, y a los Monasterios de Meteora que vimos el otro día en tu libro de Grecia, a esos habitáculos aislados y perdidos a los que, a veces, uno quisiera retirarse.  
En esta web se recoge su obra,
http://www.sofiamadrigal.com/
y en la de El Pacto Invisible también.
http://www.elpactoinvisible.es/artistas/sofa-madrigal/
¡A ver qué da de sí la visita!


Sofía Madrigal en El Pacto Invisible, Málaga octubre 2015
Fotografía: Lucía Rodríguez


Óleo sobre lienzo de Sofía Madrigal. El Pacto Invisible
 Fotografía: Lucía Rodríguez


Óleo sobre lienzo de Sofía Madrigal. Fotografía: Lucía Rodríguez


Gruas de Sofía Madrigal en El Pacto Invisible. Fotografía: Lucía Rodríguez


Obra de Sofía Madrigal, 1993
Técnica mixta sobre madera
Serie Cajas
61-64 x 40 x 10 cm
 Fotografía: Lucía Rodríguez


 La visita dio para mucho. Me encontré con Sofía nada más llegar, me presenté para que me recordara de su última exposición*, y la charla fluyó... No es de tecnologías ni de redes. Su tiempo lo dedica a su obra. Una obra que habla de ella y de su entorno. Como ejemplo, en esta exposición, la presencia del paisaje urbano que la rodea en Madrid. Edificios que a veces rayan la abstracción, y que otras veces se muestran más figurativos dependiendo del momento de creación en el que se encuentre, pero sin dejar nunca de lado la realidad, ya que se apoya en lo que ve. Como esta casa que, entre tantos bloques, aún resiste a la piqueta.


Sofía Madrigal, 2015
Cartón pluma, grapas, alfileres
50 x 50 x 30 cm
S/T
Fotografía: Lucía Rodríguez


Obra de Sofía Madrigal
Collage (boceto serigrafía I)
40 x 40 cm
S/T
Fotografía: Lucía Rodríguez


Obra de Sofía Madrigal, 1993
Técnica mixta. Pladur y clavos
30 x 28 x 18 cm
S/T
Fotografía: Lucía Rodríguez


Obra de Sofía Madrigal en El Pacto Invisible. Fotografía: Lucía Rodríguez


 Aunque Sofía Madrigal se considera pintora, a veces necesita apartarse del lienzo y trabajar con otros elementos, como si tuviese la necesidad de tocar y sentir otras texturas en sus manos. Y de ahí surgen sus collages, sus esculturas y sus estructuras en 3D: fábricas, grúas, bloques de viviendas y ventanas desde las que asomarnos a esas construcciones.

"Siempre salgo a pasear acompañada de un block y un lápiz para tomar notas, apuntes en los que luego me apoyo para crear la obra en el estudio. Y muchas veces empleo materiales que me he encontrado en esos paseos: maderas, cartones, azulejos, pladur, cartón-pluma... elementos que reciclo para realizar mi trabajo".


Sofía Madrigal y Lucía Rodríguez en El Pacto Invisible, Málaga 2015
Fotografía: Pedro Delgado



*http://luciarodriguezvicario.blogspot.com.es/2014/12/el-pacto-invisible.html


viernes, 25 de septiembre de 2015

MUSEO PICASSO MÁLAGA: 24.09.2015 (18:09 h)


Louise Bourgeois (1911-2010) Spider (Araña)  1996  Bronce, pátina oscura.
Colección The Easton Foundation
Fotografía: Lucía Rodríguez (Museo Picasso Málaga, 2015)

"Louise Bourgeois es especialmente conocida por sus esculturas de arañas monumentales expuestas en todo el mundo. Para Bourgeois, la araña era un animal de connotaciones simbólicas positivas, a la que asociaba mentalmente con su madre que trabajaba remendando y tejiendo y que como ella, era ordenada y paciente. La araña también puede ser una representación de la propia artista, que crea a partir de su interior".

Araña, Louise Bourgeois. Museo Picasso Málaga, 2015
Fotografía: Pedro Delgado


LOUISE BOURGEOIS
HE ESTADO EN EL
INFIERNO Y HE VUELTO.

I HAVE BEEN TO HELL
AND BACK.

 Estas palabras, que dan título a la exposición, están extraídas de una de sus obras, un pañuelo bordado con esa frase, la cual continúa con un:

...Y PERMÍTANME DECIRLES QUE FUE MARAVILLOSO.

...AND LET ME TELL YOU, IT WAS WONDERFUL.

Lo mismo que podríamos decir de esta exposición. Los que la queráis ver, daros prisa: este domingo 27 es el último día.

viernes, 11 de septiembre de 2015

ANIVERSARIO DEL 11-S

Seguramente el telediario se encargará de recordarlo, pero a mí, como a muchos de vosotros, la fecha de hoy no se nos pasa por alto. El 11-S está grabado en nuestra retina y en nuestra memoria hasta el punto que, incluso catorce años después, recordamos lo que estábamos haciendo en aquellos momentos cuando nos sorprendió la noticia en la pantalla de la televisión. Llevamos aquellas imágenes tatuadas en el alma, y resulta imposible olvidarlas.
 La tragedia también me asalta cada vez que veo el skyline de Manhattan en fotografías o pinturas: esa masa de rascacielos con las dos torres o sin ellas, de día o de noche, bajo el sol o la lluvia, obras sin ningún tipo de intencionalidad o con una gran carga de ella, como las instalaciones del artista marroquí Mounir Fatmi.


Save Manhattan #1 (2003-2004) del marroquí Mounir Fatmi

 En esta instalación del tangerino, todos los libros que conforman los edificios hablan sobre el atentado, salvo los que proyectan la sombra de las Torres Gemelas, que son dos coranes. Y en esta otra, son altavoces y bafles los que conforman la silueta de Manhattan como era antes de aquel fatídico 11 de septiembre de 2001.


Save Manhattan #3 (2007). Fotografía: Argauer Kunsthaus


 Que cada cual interprete esas instalaciones a su manera. Yo quiero cerrar este post con unas fotografías que me reconfortan: las del nuevo One World Trade Center, conocido inicialmente como Torre de la Libertad, ese edificio renacido en el lugar que ocupaban las Torres Gemelas.


One World Trade Center


One World Trade Center

lunes, 7 de septiembre de 2015

TRAVESÍA A NADO SOLIDARIA FARO DE TORROX

Éste es un blog de arte, así que en un principio no tendría cabida en él una entrada como ésta, pero, si seguís leyendo, comprenderéis por qué la he escrito. Ayer domingo se celebró la III Travesía a Nado Solidaria Faro de Torrox, organizada por el Patronato de Deportes de la localidad en beneficio de la ONG Amigos de Anzaldo. Aunque no pertenezco a este mundillo de la natación, soy amiga de muchos de los organizadores y colaboradores de la prueba, así que este año he querido aportar mi granito de arena diseñando el logo que luce en las camisetas y en las medallas conmemorativas que se entregaron a todos los participantes.
 Nunca había hecho este tipo de trabajo, y puedo decir que me eché a temblar cuando me hicieron el encargo al terminar la segunda edición; sin embargo, la experiencia ha sido de lo más enriquecedora, tanto por lo artístico (nunca había diseñado un logo) como por lo que tenía de reto llevar a buen puerto el encargo. De los tres o cuatro diseños que presenté a los organizadores, aquí os muestro el elegido.


Manolo Sarria y Lucía Rodríguez


Medalla conmemorativa III Travesía Faro de Torrox


Boceto del logo a lápiz


Entintado del logo con rotulador

 Por cierto, con más de 150 nadadores inscritos, la prueba se desarrolló sin incidentes, y, para alivio de organizadores y participantes, las predicciones que amenazaban con tormenta eléctrica y fuerte oleaje, no se cumplieron. Eso sí, el día estuvo muy nublado y el agua, que se mantuvo calma, bastante fría: 17ºC.


Primeros compases de la III Travesía Solidaria Faro de Torrox
Fotografía: Lucía Rodríguez

 Pedro y Enzo "colaboraron" conduciendo uno de los kayaks que acompañaban a los nadadores, y yo me dediqué a hacer fotografías, algunas de las cuales ha utilizado Pedro al escribir un post sobre la prueba en su blog Calle 1. Para no repetirnos, no voy a poneros todas esas imágenes, sino el enlace de su entrada que recoge todo lo relativo a la travesía.


III Travesía a nado Solidaria Faro de Torrox
Fotografía: Lucía Rodríguez

http://pedrodelgadofernandez.blogspot.com.es/2015/09/iii-travesia-nado-solidaria-faro-de.html

 Y el año que viene ya sabéis. Si queréis disfrutar del mar, y dar brazadas solidarias, solo tenéis que apuntaros. El dinero recaudado se invertirá en los proyectos solidarios que desarrolla Amigos de Anzaldo en Bolivia.


domingo, 6 de septiembre de 2015

TRES GRANDES DEL ARTE URBANO EN EL CAC MÁLAGA


Entrada al CAC Málaga. Fotografía: Lucía Rodríguez


Están un inglés, un francés y un americano en un museo y... Éste podría ser el comienzo de un chiste de los de mi época; pero no, no se trata de un chiste, es algo más serio. Son los tres artistas que llenan con sus obras el CAC Málaga y cuyas creaciones nos llevan a reflexionar sobre la sociedad, la política y el medio ambiente, que no es poco. Podría decir que son La Santísima Trinidad del arte urbano, si no fuese porque también existe Banksy.

 El inglés es D*Face, quien en su exposición "Wasted Youth" responde, a modo de zascas, a esas presiones que recibió en su adolescencia para que se dejase de milongas y estudiase y se forjase un futuro. Vamos, lo que cualquier padre achucha a su hijo.


Esta imagen sintetiza su respuesta


 El artista nos presenta 39 obras, algunas de ellas realizadas para este espacio, incluso finalizadas en el propio centro, en las que se evidencian influencias del cómic, del pop (Warhol,  Lichtenstein) y de la música (Nirvana, Doors, Sex Pistols); y en las que anda presente esa dualidad o enfrentamiento entre la belleza y la muerte, el amor y la muerte, la fama y la muerte. Siempre la muerte, y la crítica al consumismo y al materialismo.


D*Face en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


D*Face en el CAC Málaga ,2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


D*Face en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


 Y todo ello sin dejar de lado a sus referentes culturales, como Che Guevara, Marilyn Monroe y esos iconos del Club de los 27, mitos como Jimmy Hendrix, James Dean, Jim Morrison y Amy Winehouse que no llegaron a pasar de esa edad. La idea de que los mitos también se mueren.


Pop Tart (calaveras aladas de la Marilyn de Warhol), obra de D*Face en el CAC Málaga
Fotografía: Lucía Rodríguez







Exposición de D*Face en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


Jim Morrison visto por D*Face. Fotografía: Lucía Rodríguez


 Además, intenta demostrar o hacer una reflexión de como algunos de esos protagonistas históricos han derivado en "marcas", como la imagen del Che que muchos jóvenes llevan en sus camisetas como si de una moda se tratara, trocando el sello revolucionario en un signo del capitalismo.


CliChé (la calavera del Che Guevara), obra de D*Face
Fotografía: Lucía Rodríguez


 Un gran esqueleto de madera ocupa una esquina de la sala. Sorprende encontrártelo allí sentado apoyado en las paredes. Es "We've All Got Them". Sí, todos tenemos un esqueleto interno, por supuesto; pero también tenemos secretos, demonios, y defectos que ocultamos y que, si se acumulan, crecen, rompiendo finalmente el armario que los contenía.


We've All Got Them, de D*Face, en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


 El nombre de pila del artista es Dean Stockton, y se siente como tal cuando se encuentra ensimismado y trabajando en un proyecto; pero, cuando sale y expone su obra, es D*Face. Pilar Díaz, en la visita guiada, nos explicó que arrastra ese nombre artístico desde sus comienzos en la calle, cuando dejaba el dibujo de su perro (D*Dog) en muros y paredes. Un día se topó con un señor que le decía que ya había visto antes "esa cara" (en inglés "this face") en otros lugares. Imagino que Dean le sonreiría y seguiría trabajando, y que el hombre, tal vez pensando que no le había entendido o vete tú a saber, repitió varias veces la misma frase, y esa cantinela, esa musiquilla de "this face, this face, this face...", se le quedó grabada hasta el punto de que cuando un amigo le propuso que usara un seudónimo recurrió a ese "this face", derivando su pronunciación en D*Face. 


D*Dog, obra primeriza de D*Face, en el CAC Málaga, 2015
Fotografía: Lucía Rodríguez


 Por otra parte, las alas que sustituyen a las orejas de su perro en D*Dog, se convertirán en un símbolo que aparecerá a modo de logo en sus trabajos.


 "¿Por qué las alas?", le han preguntado en muchas ocasiones. "Porque me gustaría volar como mi perro".

 Curiosa es también la coincidencia en la pronunciación de to deface, cuyo significado: repintar, desfigurar o estropear, queda manifiesto en su obra, basada en reinterpretar o reinventar las imágenes presentes en nuestra cultura.


Dog Save the Queen, obra de D*Face en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


 El francés es JR. Empezó haciendo fotos con una cámara que se encontró en el metro de París, y organizó su primera "exposición" en el momento en el que decidió pegar esas instantáneas en las fachadas de la ciudad, dejando claro que el arte no podía confinarse solamente a los museos. La ciudad como galería o museo al aire libre.

 En 2004 realizó la intervención "Retrato de una generación" en el barrio parisino de Les Bosquets, el mismo que vimos arder al año siguiente por televisión cuando la revuelta de las banlieues, en la que jóvenes inmigrantes desfogaron su rabia prendiendo fuego a todo lo que pillaron por delante. En algunas de esas imágenes, en algunos de esos muros, aparecían las fotografías de JR. Aquello le llevó a pensar en valerse del arte para contar qué estaba pasando en el mundo. Desde entonces han aparecido obras suyas en fachadas y escaleras de las favelas de Río; en vagones y tejados de los suburbios de Nairobi; en muros de Jerusalén...

 Para la realización de esos proyectos siempre cuenta con la colaboración de los vecinos de las zonas en las que trabaja, implicándose también en las intervenciones que le solicitan los propios ciudadanos, sabedores estos de la gran difusión mediática y la repercusión social que éstas alcanzan.

 En el Espacio 5 del CAC podemos sentarnos ante la vídeo creación Les Bosquets, donde el autor se reencuentra con aquel trabajo del 2004, nos presenta a sus protagonistas y el estado actual de la obra tras los años transcurridos; permitiéndonos tomar, a su vez, consciencia del sentir de sus habitantes.





En este enlace podéis ver el tráiler del vídeo y curiosear en su web, un espacio de lo más interesante.
http://www.jr-art.net/videos

 En la sala central del CAC han ocupado toda una pared con Uprising. An Inside Out project, un trabajo más actual, moderno y tecnológico que sus conocidas fotos encoladas en las paredes, pero en el que no pierde la esencia del blanco y negro ni la carga reflexiva: en este caso la individualidad confrontada al grupo. Casi un "grafitti digital" proyectado en una pantalla de 8 metros de altura y 14 de ancho, una imagen en la que con un suave movimiento nos plantan cara las miradas y las expresiones de sus 300 participantes. ¡Todos malagueños!, pues la obra ha sido creada especialmente para esta exposición en Málaga.




Uprising. An Inside Out Projet, obra de JR en el CAC Málaga, 2015
Fotografía: Lucía Rodríguez



 Ya solo queda conocer al americano. Y bien que lo vamos a conocer, pues son 334 piezas de Obey las que llenan casi por completo las paredes del CAC bajo el título de Your Eyes Here. Todo un recorrido por su trayectoria artística.


Obey en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


 Han pasado 25 años desde que comenzara con aquel Andre el gigante al que tanto admiraba, y cuyo retrato utilizó para un trabajo que tuvo que presentar a sus profesores cuando era estudiante. Como ocurre con las alas en D*Face, Andre acabó siendo un símbolo constante en su obra.


Andre el gigante, estrella de la lucha libre (a la izquierda el trabajo arriba comentado)
Fotografía: Lucía Rodríguez


Obey en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


 Bajo el apodo de Obey, que adopta inspirado por una escena de una película de James Cameron, Frank Shepard Fairey critica al poder, a la política y al gobierno, con una obra donde la influencia de la cartelería rusa, del arte pop y de la publicidad conforman su sello distintivo.


Obey en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


Obey en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez










Obey en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


Obey en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


 A lo largo de estas paredes observamos sus referentes culturales, artísticos y sociales. En la serie de personajes revolucionarios encontramos al Subcomandante Marcos, al Che Guevara y a Angela Davis, y entre ellos camufla a un anónimo o a algún personaje ficticio, para demostrar lo fácil que es manipular al espectador, presuponiendo que la reacción de la mayoría será darle a esos rostros la misma importancia.


Obey en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


 Parados delante de la serie de los cantantes, Pilar nos cuenta que


Obey en el CAC Málaga, 2015. Fotografía: Lucía Rodríguez


uno de los grupos favoritos del artista es Nirvana, -a cuyo líder, Kurt Cobain, ya retrató-, y que el bebé que aparece en la portada del disco Nevermind, es ahora uno de los asistentes de Obey. Vaya casualidad.




 Aunque empiece septiembre, y para muchos se nos acaben las vacaciones, seguid disfrutando del tiempo libre y haced un hueco para ir al CAC. Como veis, la exposición es de las que merecen la pena, tanto por la relevancia de los artistas, como por la técnica de sus trabajos y el concepto que transmiten. Seguro que os hacen cavilar.
 Una cosa más, tened en cuenta que la de JR finaliza el 13 de septiembre, las otras continúan hasta el 27.

 Y no puedo terminar esta entrada sin dejar de recomendaros que hagáis la visita guiada. Si os cuadran los horarios, es todo un lujo poder tener acceso a tanta información y curiosidades.